Como parte de la estrategia de sostenibilidad que impulsa Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) en sus 14 terminales aéreas, el Aeropuerto Internacional de Aguascalientes (AGU) recibió el Certificado Nivel 2 (Nivel de Desempeño Ambiental 2, NDA2) otorgado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), reconocimiento que acredita un desempeño ambiental avanzado.
Esta certificación, solicitada de manera voluntaria, forma parte del Programa Nacional de Auditoría Ambiental (PNAA) y se otorga a las organizaciones que demuestran el cumplimiento integral de la normatividad ambiental, así como la implementación de sistemas de gestión, indicadores de desempeño y acciones de mejora continua.
Para obtener esta acreditación, el aeropuerto demostró una gestión responsable en el uso del agua, manejo de residuos, consumo de energía, así como en la protección del suelo y subsuelo, consolidando procesos de autorregulación y control ambiental.
El proceso inició en 2025 y tras un año de trabajo y auditorías, la certificación fue otorgada en febrero de 2026.
“Esta certificación refleja un trabajo continuo y el compromiso del Aeropuerto de Aguascalientes y de GAP. Entendemos la sostenibilidad como un eje primordial de nuestra operación, que impacta procesos, eficiencia operativa y nuestra relación con el entorno”, señaló Petros Davutakis Arellano, Administrador del Aeropuerto Internacional de Aguascalientes.
Además de esta certificación, el Aeropuerto Internacional de Aguascalientes cuenta con la acreditación Nivel 3 “Optimización” del programa Airport Carbon Accreditation (ACA), impulsada por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), que reconoce su labor en la medición y reducción de emisiones de dióxido de carbono, así como la colaboración con aerolíneas y socios estratégicos para disminuir la huella de carbono aeroportuaria.
De manera complementaria, la terminal aérea implementa campañas permanentes de cuidado ambiental, como jornadas de limpieza en el entorno aeroportuario y programas de capacitación interna en prácticas sostenibles, como huertos urbanos.