De cara a una eventual renegociación del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), será necesario que la delegación mexicana tome en cuenta las necesidades de Aguascalientes, una de las entidades con mayor fortaleza en el sector automotriz, pero también con retos estructurales en materia laboral.
Uno de los principales puntos de presión contra México durante la negociación será precisamente el tema salarial, donde persiste una amplia brecha en el sector automotriz: los trabajadores en Estados Unidos llegan a ganar hasta tres veces más por hora que sus contrapartes mexicanas.
“Tenemos una brecha salarial entre los 2 dólares y los 16 que nos piden. Aquí en Aguascalientes se paga entre 2 y 5 dólares la hora, mientras que en Estados Unidos está a 16 dólares. Entonces, para subir no se puede hacer por decreto y va a ser una fuerte presión” señaló.
Al respecto, María del Carmen Corchado, presidenta del Colegio de Economistas de Aguascalientes, enfatizó que la única forma de contrarrestar esta problemática es mediante un incremento real en la productividad laboral, pues de lo contrario será complicado que las empresas puedan mejorar los salarios hasta los niveles que se plantean desde el exterior.
“Se tiene que buscar la manera en la que, dentro de las empresas, todas, no solo la automotriz, se logre elevar la productividad para que los salarios aumenten, no los mínimos, sino aquellos que de las empresas que vienen de fuera, las trasnacionales y los grandes proveedores locales que hoy no lo hacen” aconsejó.
La negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) está programada para el próximo mes de julio, en un contexto de tensiones políticas que han puesto como rehén a la economía de las tres naciones vecinas, lo que anticipa un pronóstico reservado sobre el resultado de este proceso y sus posibles impactos en sectores estratégicos como el automotriz.