La ausencia de un delegado al frente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Aguascalientes ha derivado en una severa desorganización administrativa y en deficiencias en la atención a la derechohabiencia, reconoció Normando López Meixueiro, dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
Ante este escenario, uno de los principales exhortos dirigidos a la representación federal del ISSSTE, encabezada por Martí Batres, es la restitución de la figura del delegado estatal, cargo que, subrayó, debe recaer en un profesional con formación médica. Señaló que en los últimos años se han designado perfiles políticos en puestos que requieren conocimiento técnico en salud, lo que ha contribuido al deterioro del servicio.
“Estamos pidiendo un delegado, porque al no tenerlo, se ha dado pie a mucha problemática, porque como a cada dirección la dotaron de autonomía, hubo un retraso y todos se sienten autónomos, no hay una figura que ponga orden y eso ha afectado mucho al ISSSTE. Representamos a 18 mil trabajadores y recibimos hasta 200 quejas diarias por inconformidades” señaló.
Por lo pronto, López Meixueiro sostuvo que el ISSSTE atraviesa el peor momento de su historia, con infraestructura rebasada, desabasto de medicamentos para diversos padecimientos, una reputación seriamente desgastada, un malestar generalizado entre cientos de miles de derechohabientes y un ambiente laboral hostil.
“Necesitamos que se ponga orden; en 2025 se regresó presupuesto sin ejercer y para nosotros era importante, pues hay muchas deficiencias. Son 89 camas para más de 200 mil derechohabientes, mientras que en el área de urgencias son 12 camas y son insuficientes, la derechohabiencia no se merece eso” criticó.
A esta serie de inconformidades se suma el llamado del Centro de Atención Vive Aguascalientes (CAVA), el cual reportó desabasto de medicamentos antirretrovirales para la atención del VIH. De acuerdo con la organización, estos fármacos llevan varias semanas sin ser surtidos a derechohabientes del ISSSTE, situación que los ha obligado incluso a solicitar donaciones para garantizar la continuidad de los tratamientos.