Luego del cambio de la Coordinación Estatal de Movilidad (CMOV) a la Agencia Estatal de Movilidad, la nueva presidenta del Colegio de Economistas, María del Carmen Corchado, consideró que el cambio de nombre por sí solo no garantiza una mejora en el sistema de movilidad del estado.
La economista consideró que lo fundamental será evaluar si esta nueva figura viene acompañada de ajustes reales en su operación, estructura y niveles de transparencia, y no únicamente de una modificación administrativa.
“Podemos cambiar muchos nombres, pero aquí lo importante sería cambiar el funcionamiento y la estructura, sobre todo que fuera transparente”, señaló.
Añadió que, sin transformaciones de fondo, el impacto de la nueva agencia podría ser limitado.
“Si no se hacen cambios en las formas de trabajo, en la estructura y en muchas ocasiones en las personas, las situaciones van a quedar igual, nada más que con un nombre diferente”, advirtió.
Corchado subrayó que será necesario esperar un periodo razonable para analizar si la creación de la agencia viene con mejoras concretas en la movilidad, basándose en datos, diagnósticos claros y resultados medibles.
Recientemente, Ricardo Serrano Rangel, director general de la Agencia de Movilidad del Estado, señaló que con este nuevo esquema se busca brindar un servicio eficiente a las y los usuarios del transporte público, que incluye autobuses urbanos, taxis y combis.