Acueducto de Presa Solís no quitará agua al campo: dependerá de la lluvia

La secretaria del Campo de Guanajuato, Marisol Suárez Correa, aseguró que el Proyecto del Acueducto de la Presa Solís no implicará la reducción del agua destinada al campo, ya que el volumen que se suministrará será proporcional a la cantidad de lluvia registrada cada año, conforme a lo establecido en el convenio correspondiente.

La funcionaria estatal explicó que el suministro estimado de 120 millones de metros cúbicos para el acueducto se ajustará al nivel real de la presa.

“Cuando llueve un 100 por ciento, como este año gracias a Dios que se llenó la presa al 100 por ciento, se le daría el 100 por ciento de agua al acueducto; si llueve un 50 por ciento, se entregará el 50, y si es un año de mucha sequía y llueve un 10 por ciento, solo se dará ese 10 por ciento”, precisó.

Suárez Correa reconoció que una de las principales inquietudes de los productores agrícolas de municipios como Acámbaro, Jerécuaro y Tarandacuao es quién administrará el agua y el temor a quedarse sin el recurso en años secos. 

Sin embargo, aclaró que el agua ya asignada a los distritos y módulos de riego no se verá afectada.

“La preocupación era que les fueran a quitar el agua, pero el agua que ya está asignada a los distritos de riego y a los módulos va a ser la misma”, afirmó.

La secretaria subrayó que el acueducto no puede entenderse sin la tecnificación del campo, ya que el ahorro de agua es la base del proyecto.

“Si no hay tecnificación, no hay agua que se ahorre para el acueducto; y si no hay acueducto, esa agua se va por el río. Van de la mano”, sostuvo.

Detalló que ya concluyeron los primeros 15 kilómetros de tecnificación, que incluyen el revestimiento de canales, y que los trabajos continuarán de manera gradual.

“Ya se terminó la tecnificación de los primeros 15 kilómetros y vamos a seguir con el revestimiento de los canales”, señaló.

En cuanto a los conflictos históricos vinculados a la Presa Solís, Suárez Correa reconoció el rezago en la escrituración del antiguo pueblo de Chupícuero, cuyos habitantes fueron reubicados tras la inundación provocada por la construcción de la presa y que, hasta la fecha, no cuentan con certeza jurídica sobre sus propiedades.

“Cuando se hizo la presa se hizo un intercambio de tierras y a muchas personas les quedaron a deber las escrituras; ese es un tema netamente federal”, indicó.

Agregó que, por instrucción de la gobernadora, existe una intervención directa de CONAGUA para resolver estos pendientes legales, aprovechando la actual relación con el Gobierno de México.

“Estamos siendo interlocutores y ya hay una persona de CONAGUA viniendo de manera continua para resolver esos temas viejos que le corresponden a la Federación”, puntualizó.

Finalmente, la secretaria reiteró que el diálogo con productores, asociaciones y autoridades municipales se mantiene abierto y permanente.

“El secretario de Gobierno, el secretario de Agua y Medio Ambiente y nosotros en la Secretaría del Campo estamos en reuniones constantes con todos los sectores para resolver dudas sobre el acueducto”, concluyó.