Las personas que viven con VIH y no cuentan con seguridad social enfrentan serias dificultades para acceder de manera oportuna a sus medicamentos en Aguascalientes, debido a la limitada cobertura de atención y a los horarios restringidos de los centros especializados, advirtió Marco García Robles, presidente de la Fundación VIHDHA.
El activista explicó que actualmente este sector de la población solo puede acudir al Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) del Tercer Milenio, el cual brinda atención únicamente por las mañanas y de lunes a viernes, lo que representa un obstáculo importante para quienes trabajan o viven en municipios alejados.
“Para las personas que no tienen derechohabiencia, el único lugar al que pueden acudir es el CAPACITS del Tercer Milenio, y eso es un problema muy fuerte porque solo se atiende por la mañana y entre semana; quien trabaja o vive lejos simplemente no puede ir”, señaló.
Indicó que esta situación ha generado la necesidad de ampliar los puntos de atención y distribución de medicamentos, propuesta que ya fue planteada a las autoridades de salud y que, de concretarse, permitiría acercar el tratamiento a más personas.
“Nos dijeron que se está planteando que en otros centros de salud se pueda abrir un área para la atención y entrega de medicamentos, y eso es muy importante, sobre todo para quienes no pueden acudir por cuestiones laborales o por vivir fuera de la ciudad”, afirmó.
García Robles advirtió que estas limitaciones se dan en un contexto preocupante, marcado por un recorte del 8% al presupuesto federal destinado al VIH, lo que podría agravar aún más los problemas de atención y prevención.
“Nos preocupa mucho que, además de que hay un repunte en algunas infecciones de transmisión sexual, se esté disminuyendo el presupuesto federal para VIH; no es menor, es un recorte del 8% y eso impacta directamente en prevención, atención y seguimiento”, expresó.
A ello se suma, dijo, el debilitamiento de las áreas especializadas, ya que las funciones relacionadas con VIH se han ido fusionando con otras áreas de salud, lo que ha reducido la capacidad de respuesta y la atención focalizada.
“Antes había un área especializada que trabajaba de manera muy cercana con las organizaciones de la sociedad civil, y eso se ha ido perdiendo; ahora quieren que las funciones de VIH las asuman otras áreas que no tienen el mismo enfoque ni la misma experiencia”, explicó.
Por último, el presidente de la Fundación VIHDHA subrayó que la eliminación de espacios de coparticipación con la sociedad civil representa un retroceso, ya que estas organizaciones suelen llegar a poblaciones donde el gobierno no tiene presencia.
“Las organizaciones de la sociedad civil llegábamos a donde el gobierno no llega, y esa parte se ha eliminado; eso debilita la respuesta al VIH y deja a muchas personas sin información, sin prevención y sin acompañamiento”, concluyó.