Durante 2025, el refugio para mujeres Mujer Contemporánea registró un incremento en los casos de violencia ejercida por agresores vinculados con el narcotráfico, una situación que ha elevado significativamente el nivel de riesgo para las víctimas y ha generado mayores obstáculos para la denuncia, informó su directora, Laura Sofía Macías Esparza.
La responsable del refugio explicó que este fenómeno se ha intensificado en el último año, principalmente por el consumo de drogas por parte de los agresores y su relación directa o indirecta con actividades del crimen organizado.
“En este año se multiplicaron los casos donde los agresores tienen conexión con el narcotráfico. Esto pone a las mujeres en un riesgo extremo y limita mucho su posibilidad de acudir a las autoridades por miedo a represalias”, señaló.
Ante esto, la organización asegura que cuatro mujeres (equivalentes al 10 por ciento de las usuarias atendidas) fueron víctimas de tortura, amenazas y persecución por parte grupos delictivos, luego de haber sido obligadas o amenazadas para participar en actividades delictivas como la venta o distribución de drogas.
“Son casos muy delicados. Estas mujeres saben a qué tipo de crimen organizado se enfrentan y no confían en las autoridades por el riesgo de filtraciones de información”, explicó la directora.
Derivado de la gravedad de los hechos, las cuatro mujeres tuvieron que ser trasladadas a otros estados, ya que Aguascalientes no representaba un entorno seguro para garantizar su protección.
En términos generales, Macías Esparza detalló que durante 2025 el refugio brindó acompañamiento directo a 41 mujeres, de las cuales 39 fueron nuevos ingresos y un reingreso correspondiente a un caso de 2024. La mayoría de las usuarias se ubicó entre los 25 y 29 años, aunque la atención abarcó desde adolescentes de 15 años hasta mujeres de 59.
Respecto al tipo de violencia, indicó que predomina la violencia psicológica, manifestada mediante insultos, intimidaciones, amenazas de muerte, aislamiento, chantaje y manipulación; sin embargo, la violencia física extrema continúa siendo una de las principales causas de ingreso al refugio, con lesiones graves como fracturas, así como intentos de asfixia y estrangulamiento.
“En este año hubo fracturas de mandíbula costilla, tobillo, muñecas, brazos, ocasionadas con objetos contundentes, armas blancas, armas de fuego, incluso con vehículos o a una usuaria que le aventaron un vehículo”, detalló.
La directora subrayó que el consumo de drogas es uno de los principales factores que detonan la violencia, ya que más del 65% de las mujeres atendidas tiene relación directa o indirecta con el uso de sustancias, principalmente cristal, cocaína, alcohol, marihuana y tabaco por parte de los agresores.
En cuanto al perfil de las mujeres atendidas, explicó que la mayoría refiere haber sido víctima de violencia mixta desde edades tempranas, incluso desde la infancia, en contextos de abandono, negligencia y entornos poco adecuados para su desarrollo emocional.
En el ámbito educativo, el 59% cuenta con estudios hasta nivel secundaria, mientras que el 56% vive en unión libre y se dedica principalmente al trabajo del hogar.
Por último, indicó que la mayoría de los casos proviene del oriente del municipio de Aguascalientes, así como otros municipios como Calvillo, Jesús María y Tepezalá.