El mundo de El último
teatro del mundo es uno mágico y de fantasía, que a la vez es sumamente
realista en detalles. La historia gira en torno a una catarina que se embarca
en una aventura para encontrar su talento oculto. Para poder realizar esta
aventura se encuentra con personajes de todo tipo: insectos y humanos que la
ayudan a lograr su cometido. La catarina que está en el
escenario no podemos verla, pues pretende ser un insecto de tamaño real.
La escenografía
es maravillosa, sencilla y colorida. Los actores se muestran entregados y
contentos. La música es maravillosa pues es alrededor de ella que se crea el
mundo mágico en el que habitan los personajes.
“No sabíamos que
era para niños y eso nos dio mucha libertad al crear la música. Creo que la música
tiene una riqueza muy basta y los niños son muy receptivos a eso,
independientemente de si la música tiene un tono infantil o no. Queríamos música
que estuviera acorde al universo que estábamos creando y que le diera identidad
a los personajes”, cuenta Iker Madrid, creador de la música de El último teatro
del mundo.

FOTO: Fabián Cruz
En escena podemos
ver como conviven Instrumentos de juguete, instrumentos reales y otros
instrumentos que son colaboración de ensamble que se llama Orquesta Basura y
están hachos a través de objetos de reciclaje.
“Las canciones
ayudan mucho a generar el universo fantasioso que queremos crear, son canciones
que describen a los personajes y eso es lo que les da identidad. Hay otras
canciones que mueven la historia”, agrega.
El último teatro
del mundo está presentando su tercer temporada, esta vez en el Teatro El Galeón, del Centro Cultural del Bosque.
Se presentan sábados y domingos a las 12:30 hrs. También están próximos a sacar
un disco con las canciones. Es definitivamente una obra que es para toda la
familia, no te la puedes perder.