Silvestre de la Toba Camacho, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California Sur, fue asesinado en La Paz por un grupo armado que arremetió contra la camioneta en la que viajaba el ombudsman estatal, cobrándose también la vida de su hijo Fernando de la Toba, e hiriendo a su esposa e hija.
Toba Camacho viajaba por las calles de la ciudad alrededor de las 19:00 horas cuando otro vehículo se aproximó al suyo realizando desde su interior varios disparos. Silvestre murió en el acto. Su muerte se suma a otras 23 ocurridas el fin de semana y a otras siete registradas el mismo lunes en el estado, según reportaron Televisa y La Jornada, respectivamente.
El ataque ocurrió en una avenida céntrica, cerca de un casino y de una parada de autobuses, donde según testigos se escucharon ráfagas de disparos.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México condenó el atentado y exigió a las autoridades investigar a fondo y ubicar a los asesinos para presentarlos ante la instancia correspondiente y “que este crimen no quede impune”, indicó un comunicado.
Silvestre de la Toba fue elegido como presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos el pasado 17 de febrero de 2015. Antes de ostentar este cargo, se desempeñó como diputado en el Congreso del Estado, durante el período comprendido entre el 2008 y 2011.
Baja California Sur, que cuenta con distintos balnearios visitados por turistas nacionales e internacionales, es sacudida por una ola de violencia ligada al crimen organizado.
Unas 190,000 personas han sido asesinadas en México desde finales de 2006, cuando el gobierno lanzó una polémica ofensiva militar antidrogas, aunque la información oficial no aclara cuántas víctimas están relacionadas con bandas criminales.