Un joven médico mexicano desapareció el pasado domingo en el Estado de México sin dejar huella. Ese día tendría una reunión con sus padres después de trabajar, pero no llegó. Desde entonces, en redes sociales sus familiares y amigos emprendieron una campaña de búsqueda para localizarlo.
Samuel Alari Pérez Lara, de 31 años, desapareció el 12 de noviembre en el municipio de Temascalcingo, cuando volvía de trabajar en el hospital Alfredo Harp, en el Estado de México.
Dos días después de su desaparición, su camioneta fue encontrada por las autoridades mexiquenses en el paraje La Planta, en el municipio de El Oro, ubicado en los límites del Estado de México y Michoacán. El cofre estaba levantado y las llaves colocadas en el espacio donde se coloca el café, dijeron fuentes cercanas a la familia.
En la camioneta tampoco se encontró ningún indicio de violencia: las huellas dactilares fueron borradas y tampoco había sangre, reportaron fuentes.
El hospital Alfredo Harp se ubica aproximadamente a 40 minutos de Atlacomulco, una caseta que según los registros de su correspondencia, revisada por su familia, ya había cruzado.
Hasta el momento, la familia del médico egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no ha recibido indicios de que se trate de un secuestro, ya que nadie se ha comunicado con ellos para pedir rescate.
Pérez Lara es un ginecólogo que trabaja en el Hospital Materno Perinatal Mónica Pretelini en Toluca y también da clases en la Universidad Autónoma del Estado de México; es descrito por su familia y amigos como un hombre responsable y cariñoso, en días recientes recibió un premio por su desempeño, dijo una de sus amigas.
Las autoridades del estado gobernado por el priista Alfredo del Mazo, abrieron una carpeta y se emitió un boletín de urgencia folio ODI/TOL/A1448/2017 para agilizar su localización.
Desde el 2014 la comunidad médica ha organizado diversos frentes como #YoSoyMédico17, Movimiento Médico Nacional 22 de Junio y la Alianza de Trabajadores de Salud como un trabajo colectivo para denunciar la violencia contra su gremio.
El caso del médico ginecólogo Samuel no es el único reportado en hechos recientes. Desde hace más de una semana el doctor Blas Juan Godínez, fue secuestrado en Chihuahua, lo que ha puesto en alerta a otros médicos pasantes de municipios colindantes con la Sierra Tarahumara.
La madrugada del miércoles ocho de noviembre, según reportó la prensa local, el doctor Blas Juan Godínez fue sacado de su casa por un comando, en el municipio de Gómez Farías, en Chihuahua, llegaron hasta su dormitorio y se lo llevaron.
Los médicos y empleados del hospital protestaron por el secuestro del doctor Blas cerraron la clínica por dos días y exigieron que se les garantice la seguridad.
En octubre pasado el secuestro y asesinato del neurocirujano David Casanova López en el puerto de Veracruz causó conmoción e indignación entre el gremio médico y la sociedad veracruzana.
David Casanova López, de 55 años, originario de Córdoba, era presidente del Centro Nacional de Neurociencia en Veracruz y desapareció el 24 de octubre. Días después su cuerpo fue encontrado torturado y degollado.