Yuvenil Torres I Pachuca
Las otras vacantes que encontró le ofrecían el sueldo mínimo y, además, tenía que sacrificar hasta nueve o diez horas fuera de casa.
El de Mariana es uno de los 27 mil 213 casos de hidalguenses que se mantuvieron desempleados durante el tercer trimestre de 2017, que corresponde al 2.2 por ciento de la población, aunque estuvieron tras opciones de obtener un puesto, como revelan datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
“Hace poco encontré una vacante en una farmacia, pero como tenía que entrar muy temprano le pedí a la dueña que me dejara tener a mis hijos media hora en el negocio mientras entraban a la escuela; me dijo que no”, indicó Gómez.
De acuerdo con la encuesta que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 6.8 por ciento de la población en la entidad estuvo subocupada; es decir, tenía empleo, pero con la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo.
Además, la tasa de informalidad laboral en la entidad apenas disminuyó 0.3 por ciento durante el tercer trimestre de 2017, con respecto al periodo previo.
Con 73.8 por ciento, Hidalgo continúa como una de las cuatro entidades del país que registran las tasas más altas de informalidad laboral; es decir, los trabajadores no cuentan con seguridad.
Las otras tres entidades de la república mexicana que menos brindan estabilidad en el empleo a su base trabajadora son Nuevo León, con 81.5 por ciento; Chiapas, con 80.4 puntos porcentuales, y Guerrero, con 79.9 por ciento.
En ese sector también se ubica Mariana, a quien con el bachillerato trunco y dos hijos a los que debe de cuidar y mantener, la búsqueda de un empleo se le complica más.
INFORMALIDAD LABORAL IMPIDE TRABAJO ESTABLE
La tasa de informalidad laboral en la entidad se mantuvo en 73.8 por ciento, que ubicó a Hidalgo en el cuarto lugar nacional en ese rubro.
Además, 6.8 por ciento de la población estatal se mantuvo subocupada; es decir, tenía empleo, pero con la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo.