De cada 10 policías estatales de Aguascalientes, casi siete consideran que hay corrupción en la corporación, principalmente entre los mandos medios.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal encuestados por la organización Causa en Común también dijeron que en alguna ocasión han pagado de su bolsillo insumos como uniformes o gasolina para las patrullas y que sus superiores les han pedido apoyar a ciertos candidatos en alguna ocasión.
Esas y otras irregularidades colocaron a la Policía Estatal Aguascalientes como la séptima peor evaluada en el Índice de Desarrollo Policial 2017, desarrollado por la ONG. En una escala de -100 a 0, el estado obtuvo un puntaje de -51, solo superando a Jalisco, Oaxaca, Tlaxcala, Sonora, Baja California Sur y Nayarit.
Al momento de las encuestas, la Policía Estatal contaba con 504 policías y 120 plazas vacantes.
De acuerdo con las encuestas aplicadas en Aguascalientes, 67 por ciento de los policías consideró que en la corporación estatal hay corrupción:
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47.9 por ciento la señala en mandos medios
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37 por ciento en altos mandos
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31.9 por ciento en personal operativo
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12.6 por ciento en mandos bajos
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10.1 por ciento en el personal administrativo
El sueldo promedio de un policía estatal es de 15 mil 909 pesos mensuales, incluidas deducciones y prestaciones. Y en una ocasión o más, los elementos han destinado parte de ese dinero a pagar material de trabajo.
De cada 100 policías, según las encuestas:
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51 pagaron o han pagado papelería para informes
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45 pagaron o han pagado botas
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40 pagaron o han pagado fornituras (emblemas o escudos)
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39 pagaron o han pagado uniforme
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34 pagaron o han pagado reparación de las patrullas
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33 compraron o han comprado cartuchos (para armas)
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15 compraron o han comprado chaleco antibalas
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5 compraron o han comprado armas
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3 compraron o han comprado radios para comunicarse
Las encuestas estimaron que 23 de cada 100 policías ha hecho “encargos personales” de sus superiores y 7.5 por ciento ha hecho “encargos para familiares de sus superiores”. Los elementos encuestados también dijeron haber hecho alguna de las siguientes actividades a petición de algún superior:
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Dar “apoyo logístico a candidatos electorales” (6.7%)
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Asistir a mítines políticos (5%)
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Investigar actividades políticas de personas (4.2%)
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Recoger basura y destapar coladeras (4.2%)
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Votar por un candidato en particular (3.3%)
Y al evaluar el trato que reciben dentro de la corporación estatal, los policías encuestados denunciaron:
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50.4% – Humillación
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39.1% – Discriminación
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30.9% – Acoso sexual
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23.6% – Abuso físico
El diagnóstico de la ONG presidida por María Elena Morera encontró que los puntos más débiles de la Policía Estatal de Aguascalientes son la Certificación y el Régimen Disciplinario.
En el primer caso, la corporación no entregó evidencias metas y registros de resultados, entre otros indicadores. En el segundo caso, reportó que no existe un protocolo de atención temprana a conductas indebidas que se detecten dentro de la corporación, que no se contempla un catálogo interno de faltas y sanciones y no existe un código de ética ni conducta.
En contraste, Causa en Común destacó como buena medida que el Centro de Control de Confianza (C3) dependa de la Secretaría General de Gobierno y no de la de Seguridad Pública. Sin embargo, advirtió que no es sano que dicho centro de evaluación siga dentro del edificio de la Policía Estatal, pues los evaluadores conviven con los evaluados.
Sobre el tema de la certificación, el 59 por ciento de los policías dijo percibir que las evaluaciones de control de confianza han servido para “dar de baja, de forma errónea, a buenos elementos”. En cambio, solo 33 por ciento consideró que han servido para dar de baja a malos elementos.