La práctica internacional prueba que estados con fiscalías independientes,
autónomas y eficaces tienden a fortalecer el estado democrático de derecho y la
confianza de la ciudadanía en sus instituciones. Contrariamente, los estados en
los que no hay instituciones de justicia autónomas e independientes, tienden
más a la opacidad, a ser susceptibles a la falta de transparencia y la
proliferación de casos de corrupción.
Por ello, a través de la reforma
constitucional en 2014 secreó la Fiscalía General de la República (FGR) dotándosele de autonomía constitucional e independencia de
los tres poderes del Estado. Se concibe la
figura de un Fiscal General y se acuñan las fiscalías especializadas
para la investigación y persecución de delitos electorales, de corrupción y
para cualquier tema de alta sensibilidad en el contexto. Las constituciones
políticas estatales se armonizaron en concordancia con esta reforma también.
El nacimiento de la Fiscalía General de la
República y las fiscalías generales homólogas en los estados, es un hito en la
historia moderna de México, pues pretende generar un sistema de contrapesos
evitando que sean los poderes ejecutivos quienes asuman, como hasta ahora,
exclusiva y directamente la potestad de la procuración de justicia.
Lamentablemente, han pasado yaa más de 3 años y la reforma constitucional no ha
entrado en vigor ni nivel federal ni en el Estado de Guanajuato. En contraste,
el problema de la falta de autonomía e independencia, sumado a la ineficiencia
operativa de la PGR y la PGJEGse hacen cada vez más
patentes.
En el ámbito federal se han presentado más de 9iniciativas legislativas, entre 2015 y
2017, para mejorar el texto constitucional reformado en aras de fortalecer la
independencia y autonomía de la Fiscalía General de la República. En
Guanajuato, sin embargo, se ha hecho bastante poco y no se ha abierto aún un
diálogo legislativo fluido en este sentido.
Con la renuncia del Procurador General de
la República hace unos días, se cerró la especulación de su transformación en
el primer Fiscal General, o “Fiscal Carnal”, como el líder del PAN nacional le
puso de mote durante la campaña abierta en la que promovió que no se diera su
pase automático de titular de la PGR a la Fiscalía General. No obstante, en el “microcosmos” de
Guanajuato, el Gobierno del Estado (de extracción panista) no ha seguido la
pauta del líder nacional de su partido, por el contrario, desde la Secretaría
de Gobierno se han hecho comentarios desafortunados sobre la favorabilidad y
oportunidad de que el titular actual de la PGR se convierta en el primero de la
Fiscal General de Justicia del Estado (FGJE).
Es decir, en el Estado sigue abierta la posibilidad de un Fiscal Carnal.
Guanajuato está ante una oportunidad de
oro para acuñar y dar vida a un nuevo modelo de Fiscalía. Para ello, se
requiere de una actitud valiente y patriótica de la actual Legislatura del
Congreso local, lo que de entrada implica dejar de lado los tradicionales
juegos políticos y negociaciones que benefician más a pequeños grupos que a la
población en general.
Ante esta oportunidad, puede plantearse
una reforma adicional en el Estado que fortalezca la autonomía e independencia
de la institución por nacer y que al mismo tiempo asegure su eficacia. Para
ello, habría que reforzar el modelo de la FGJEG apuntando a:1. Fortalecer las capacidades de investigación del ministerio
público con un plan claro para ello; 2. Garantizar la participación activa de
la sociedad civil en la propuesta de candidaturas idóneas; 3. Desarrollarelementos clave para la
selección de miembros y desarrollo de funciones del Consejo del Ministerio
Público; 4. Robustecer los mecanismos de transparencia, auditoría social y
rendición de cuentas; 5. Mejorar los criterios para la elegibilidad de los
titulares de la FGJEG, entre los que deben destacar la probidad, calidad moral
y no haber sido titular de la Procuraduría en el periodo previo a la creación
de la Fiscalía; 6. Garantizar las condiciones mínimas para la autonomía y
funcionamiento de las fiscalías especiales, tal como las especializadas en
corrupción y delitos electorales y 7.
Valorar la creación de una Fiscalía especializada en Derechos Humanos que
responda a las necesidades imperantes del contexto estatal.
Urge un modelo de Fiscalía en Guanajuato que dinamice la procuración
de Justicia, que sea cercana a la ciudadanía, que le devuelva la confianza y
que haga una función de contraloría autónoma.
Hay luchas como esta que nos obligan a todos y
todas a tomar un claro bando. Los políticos de todos los partidos políticos, el
Gobernador del Estado, su Secretario de Gobierno, los diputados y diputadas e
incluso el actual Procurador, deben distinguir claramente que el tema de una
Fiscalía que sirva es un tema de estado y no de negociaciones y acomodamiento
políticos. Deben ser conscientes de que su posicionamiento y decisión los va a ubicar
ineludiblemente en un lado de la historia. Si dan la batalla, pueden salir con
la dignidad a salvo o incluso como héroes, pero si no, serán recordados en esta
historia como villanos y mercenarios.