Los soldados norcoreanos y sus familias están siendo tratados en un hospital militar por exposición a la radiación después de la prueba de la bomba de hidrógeno de septiembre en la instalación nuclear de Punggye-ri.
La noticia llega después de que informes en la prensa japonesa indicaran que alrededor de 200 personas murieron en un accidente en la instalación debido a un colapso de un túnel.
Después de reportar una serie de pequeños terremotos y un deslizamiento de tierra en el área cercana a donde se encuentra la instalación, al sur de la montaña Mantapsan, varios expertos han advertido que el sitio se ha vuelto demasiado inestable como para albergar más experimentos nucleares. Otra prueba de bomba correría el riesgo de un colapso masivo y fugas radiactivas, advirtieron geólogos chinos.
Las preocupaciones sobre las filtraciones de radiación del sitio de pruebas nucleares de Corea del Norte continúan creciendo en Japón, un país que ha sufrido enormemente por las consecuencias de las bombas nucleares de la Segunda Guerra Mundial y el desastre nuclear de Fukushima en 2011.
Según el informe del periódico Asahi, una simulación por computadora de posibles fugas de materiales radiactivos realizada por el Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología Oceánica (KIOST) mostró que las condiciones meteorológicas en el momento de la prueba nuclear de Corea del Norte habrían permitido que los materiales radiactivos llegaran a la atmósfera en dirección noreste.
Afectarían una amplia área tocante a Rusia, las Islas Kuriles y la isla norteña de Hokkaido.
Pero el experto en armas nucleares chino Wei Shijie dijo a The Telegraph que una fuga nuclear era “inevitable”. Dijo: “Es solo cuestión de tiempo para detectarla, porque hay grietas en las montañas por donde las sustancias radiactivas se escaparán”.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek