El certamen de belleza Miss Perú fue utilizado como un escaparate de la violencia de género que padecen las mujeres en esta nación andina.
“Mi nombre es Karen Cueto y represento a Lima. Y mis medidas son: 82 feminicidios y 156 tentativas en lo que va del año”, agregó instantes después otra concursante.
Posteriormente la representante de La Libertad, Melody Calderón, se presentó para dar paso a la denuncia: “Mis medidas son: el 81 por ciento de los agresores a niñas menores de cinco años son cercanos a la familia”.
No solo fueron estas tres candidatas quienes decidieron hacer visible la violencia feminicida en el Perú. Todas las concursantes decidieron cambiar las cifras que describen su cuerpo por el número de mujeres agredidas o asesinadas a consecuencia de la violencia de género.
“Soy Diana Rengifo, de Ucayali, y más de 300 mujeres en mi departamento son agredidas física y psicológicamente”, dijo una de las candidatas, en una dinámica que se repitió en más de una veintena de veces.
Cristian Rivero, conductor del Miss Perú 2018, explicó al finalizar la presentación de cada una de ellas que el certamen se utilizaría para a enviar un mensaje en contra de la violencia que azota al país.
Jessica Newton, organizadora del certamen, dijo a su vez que las mujeres son libres de actuar y que nadie puede sentirse en derecho de faltarles al respeto.
Posteriormente cuando las candidatas desfilaban en traje de baño y mientras la cantante peruana Leslie Shaw interpretaba la canción Siempre más fuerte, las pantallas presentaron titulares de diarios locales con noticias sobre violencia a las mujeres.