Por Jennifer Gonzalez Covarrubias
El Producto Interno Bruto (PIB) de México se contrajo por primera vez en cuatro años en el segundo trimestre (-0.2 por ciento) tras dos sismos en septiembre, informó el martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En su comparación anual el PIB registró un incremento real de 1.7 por ciento en el trimestre julio-septiembre de 2017 con relación a igual trimestre de 2016, añadió el instituto en un comunicado en que dio sus estimaciones preliminares.
Si se confirman estas cifras, se trata del primer trimestre que reporta una contracción desde el segundo trimestre de 2013.
“Con datos desestacionalizados, la estimación oportuna del PIB trimestral reportó una reducción real de (-) 0.2 por ciento durante el tercer trimestre de 2017 con relación al trimestre inmediato anterior”, apuntó el INEGI.
Por actividades económicas, durante los meses de julio a septiembre, el PIB de las Actividades Terciarias (distribución de productos preparados y listos para su venta para el consumo humano) avanzó 2.5 por ciento; el de las Primarias (agricultura, ganadería, minería, pesca, explotación forestal) 0.8 por ciento; en tanto que el de las Secundarias (transformación de materias primas) se redujo (-) 0.5 por ciento.
El 7 y 19 de septiembre México fue sacudido con dos sismos de 8,2 y 7,1 grados. El primero provocó la muerte de 96 personas en Oaxaca y Chiapas (sureste) y el segundo 369, la mayoría en la Ciudad de México.
Pero para la secretaría de Hacienda “el impacto neto de estos fenómenos sobre el crecimiento económico se estima limitado; si bien algunas actividades en las zonas afectadas aún se están recuperando, los esfuerzos de reconstrucción serán un impulso significativo al dinamismo de la economía de esas regiones”.
Otros factores fueron más determinantes para el comportamiento de la economía mexicana, añadió la secretaría de Hacienda en su Informa sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública del Tercer Trimestre de 2017, difundido el lunes pasado.
“Se observó una mejora en las perspectivas de crecimiento mundial, pero permaneció la incertidumbre sobre las políticas de Estados Unidos (…) prevalece cierta incertidumbre por factores como las medidas de política económica que podría implementar” ese país, expuso el ministerio.
Trimestre de catástrofes
Pero el banco español Santander recordó el lunes en un análisis que los sismos y los huracanes que golpearon México sí afectaron a la economía mexicana.
Pemex, la empresa más grande de México, cuyos ingresos representan alrededor de 16 por ciento del presupuesto público, reportó en septiembre la producción de petróleo bajó 18.1 por ciento en términos anuales.
“La fuerte caída fue atribuida a la interrupción temporal de las actividades por los sismos de septiembre, así como por los huracanes que afectaron la costa del Golfo de México”, apuntó Santander.
En agosto, antes de los desastres naturales, el Banco de México había elevado su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana a un rango de entre 2.0 y 2.5 por ciento desde un 1.5 a 2.5 por ciento previamente.
México participa en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) junto con Estados Unidos y Canadá, bajo los constantes amagos del presidente Donald Trump de abandonar ese acuerdo o de intervenir las remesas que envían los mexicanos que viven en aquel país y que son una de las mayores fuentes de ingreso de divisas del país.