Doce personas murieron en varios tiroteos en Puebla en lo que se presume fue un enfrentamiento entre bandas dedicadas a la venta de combustible informó la fiscalía local.
La lucha entre los ladrones de combustibles, conocidos como “huachicoleros”, ha contribuido a impulsar a la violencia en México a sus niveles más altos desde que el presidente Enrique Peña Nieto asumió el cargo a finales de 2012. Los hechos más recientes se registraron este lunes después de diversos enfrentamientos en Tlaltenango, Amozoc y Puebla.
Los cuerpos de cuatro hombres y una mujer fueron encontraron este lunes en la capital del estado después de que fueron atacados por hombres armados no identificados, dijo la Fiscalía de Puebla en un comunicado.
Los cuerpos de otros dos hombres también fueron hallados el lunes en el municipio de Amozoc de Mota, al este de la capital.
Adicionalmente, otras cinco personas murieron en la víspera en un tiroteo entre presuntos ladrones de combustible en Tlaltenango, en la franja noroccidental de la ciudad de Puebla, añadieron.
“En el lugar se levantaron cuatro cadáveres con lesiones de arma de fuego y se encontraron casquillos de AR-15 (proyectiles de alto poder)”, mientras que la quinta víctima falleció en un hospital regional, especificó la fiscalía de Puebla en un comunicado.
“La línea de investigación es el ajuste de cuentas entre bandas delictivas de robo de combustible”, agregó la dependencia.
Los enfrentamientos entre delincuentes dedicados a esta actividad por el dominio de la zona se intensificaron en semanas recientes, pues operativos militares y policiales hicieron que el combustible robado sea menos abundante y las entregas más complicadas, además de las tomas clandestinas más cotizadas.
La fiscalía detalló que encontró en un predio, propiedad de uno de los ejecutados, herramientas para la sustracción de gasolina robada, además de tres vehículos con reporte de robo, pero no ofreció mayores datos de los presuntos delincuentes abatidos.
Puebla se ha convertido en años recientes en una de las principales fuentes del saqueo de ductos de la petrolera estatal mexicana Pemex, una actividad en la que estarían involucradas bandas dedicadas también al tráfico de drogas.
La mayor actividad se concentraba en una zona del estado conocida como Triángulo Rojo, pero a raíz de los operativos militares y policiales, la actividad se mudó a unos 100 kilómetros, en donde ahora los enfrentamientos son permanentes.
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(Con información de AFP)