Analizaría Reino Unido unirse al TLCAN si fracasa acuerdo con UE

Reino Unido contempla unirse al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), actualmente renegociado por Canadá, Estados Unidos y México, si no logra concretar un acuerdo con la Unión Europea (UE) luego del Brexit, afirmó este martes el periódico The Telegraph.

Ministros británicos revisan esta posibilidad ante un escenario de el país abandone la Unión Europea en marzo del 2019 sin un acuerdo comercial. En este sentido, añadirse al TLCAN permitiría al Reino Unido impulsar su comercio con tres de las potencias económicas mundiales, que representan en conjunto más del 30 por ciento de la economía global.

“Unirse a Nafta daría a los importadores y exportadores británicos un mejor acceso a los EE.UU., Canadá y México sin que el Reino Unido tenga que pasar por minuciosas negociaciones para lograr un nuevo acuerdo de libre comercio”, detalla el texto.

“Mientras nos preparamos para salir de la UE, trataremos de hacer la transición de todos los acuerdos comerciales existentes de la UE para asegurar que el Reino Unido mantenga la mayor cantidad de certeza, continuidad y estabilidad en nuestras relaciones de comercio e inversión”, dijo un portavoz del Departamento de Comercio Internacional.

Si Gran Bretaña se uniera al TLCAN, los fabricantes que quieran exportar a la UE y Norteamérica tendrían que producir bienes de acuerdo con los dos conjuntos de reglas, según analistas comerciales citados por la agencia Reuters.

Apenas ayer, europeos y británicos se lanzaron mutuamente la pelota de la responsabilidad sobre el bloqueo de las negociaciones del Brexit, al inicio de una crucial ronda que podría abrir la puerta a discutir un futuro acuerdo comercial entre ambos.

“No es exactamente un juego de pelota”, pero “la pelota está totalmente en el campo de Reino Unido”, afirmó este lunes el portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, en respuesta a unas declaraciones anunciadas de la primera ministra británica, Theresa May.

La quinta ronda de negociación es decisiva en el calendario del Brexit, máxime cuando los europeos querían confirmar la próxima semana “progresos suficientes” en las discusiones para poder así empezar a discutir las futuras relaciones, como quiere Londres.

Pero el titular de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, advirtió recientemente que sólo un “milagro” podría lograr los avances necesarios en octubre sobre la cuestión financiera, el futuro de la frontera en la isla de Irlanda y la situación de los derechos de los ciudadanos tras el Brexit.

May, que enfrenta una rebelión en las filas de su Partido Conservador contra su liderazgo, aseguró ante el parlamento británico que “la pelota está en [el] campo [de los europeos]”, llamándolos a ser “flexibles”, tal y como había avanzado su oficina.