Las cuestiones ontológicas han
sido desde siempre inspiración para los artistas, tratar de comprender quienes
somos, de dónde venimos, qué es la muerte y a dónde vamos después de aquí es
una temática central en la creación de André Andrez que en esta ocasión está
hospedado en Casa Alameda.
“Es un tema muy recurrente en la
creación artística pero creo que se puede prestar para reinterpretaciones,
hacer la misma pregunta pero con diferente formulación”.
Su colección está formada por
pinturas de formato medio que no buscan una respuesta, sólo plantean una
pregunta cuya intención es generarle más cuestionamientos al espectador que a
través de la observación puede llegar a sus propias conclusiones.
Generalmente sus obras están
hechas en acrílico y MDF, que son elementos fundamentales en la creación de
André por el efecto visual y de textura de estos materiales que los vincula
directamente en su creación plástica.
Desde pequeño André tuvo un
interés por el dibujo y fue a los 15 años cuando ingresó como estudiante a la
Casa de la Cultura y de la mano de Juan Castañeda aprendió los principios
básicos de la pintura para ingresar posteriormente a la licenciatura en Artes
Visuales.
Sus procesos creativos se nutren
tanto de ideas que él mismo genera como de otras que surgen de la interacción
con el exterior y poco a poco va construyendo sus imágenes a partir de
fragmentos.
Tiene ya en su haber varias
exposiciones colectivas e individuales e incluso fue seleccionado de la Bienal
Enrique Guzmán.
Cualquier lugar para exponer es
una maravilla, pues uno de los momentos más importantes de la obra el encuentro
con los espectadores, ya sea través de las exposiciones o mediante las redes
sociales que se han vuelto una ventana muy importante para los creadores
plásticos.
Las obras de André cambian de
temática frecuentemente, sin embargo la ontología es un hilo conductor que
caracterizan su trabajo en la plástica.