La cortina de humo de Trump

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha permitido incrementar las exportaciones de Canadá, Estados Unidos y México gracias a las reducciones arancelarias. Sus ciudadanos se benefician al tener acceso a una mayor variedad de bienes y servicios a menores costos.

Las exportaciones de México hacia Canadá pasaron de 2,800 millones de dólares en 1993, a 22,550 millones en 2015. Esto es un crecimiento de 32% anual. La exportaciones de México hacia Estados Unidos pasaron de 39,900 millones de dólares en 1993, a 303,346 millones, un crecimiento de 30% anual.

México ha acumulado superávit comercial con ambos países, es decir, exporta más de lo que importa. Así el superávit con Canadá fue de 17,800 millones de dólares sólo en 2015, mientras que con Estados Unidos fue de 67,500 millones de dólares. Se supone que lo que tiene indignado a Donald Trump es éste superávit comercial.

Tanto Estados Unidos como Canadá argumentan que México compita de forma desleal porque paga muy poco a sus trabajadores, lo cual es cierto (un trabajador del sector automotriz en Estados Unidos gana 11 dólares la hora, mientras que un trabajador en México percibe menos de 3 dólares por el mismo trabajo). Exigen que en México se incrementen los salarios para que sean menos atractivas las inversiones y las empresas se queden en la Unión Americana y Canadá.

Pero lo que no se dice es que quienes más utilidades obtienen son las propias empresas norteamericanas y canadienses al incrementar sus márgenes de ganancias por pagar esos bajos salarios en México.

Lo que no se discute es que estas empresas repatrian sus ganancias a Estados Unidos y Canadá. Así, lo que gana una empresa, se reparte entre sus socios accionistas. Si la empresa aumenta sus ganancias disminuyendo costos en México, esto tiene como consecuencia que suban los precios de sus acciones en las bolsas de valores enriqueciendo a los propietarios.

¿Quien gana con el TLCAN? Los empresarios y accionistas de las empresas norteamericanas y canadienses. ¿Esto no lo sabe Donald Trump y sus asesores? Por supuesto.

La renegociación del TLCAN sólo es una cortina de humo de Trump para desviar la atención de los verdaderos problemas que tiene en Estados Unidos por su incompetencia para gobernar y el mejor “punching bag” es México porque China le puso un alto.

Por cierto, Estados Unidos tiene un fuerte déficit comercial con China, y el superávit que tiene México con Estados Unidos, se convierte en déficit con China.

¿Qué quiere decir esto? Que China está utilizando de plataforma a México para exportar a Estados Unidos y que si se cancela el TLCAN, China buscará cómo seguir inundando el mercado estadounidense con sus productos.

El verdadero problema de Estados Unidos no es México. El problema es su pérdida de competitividad ante China y la voracidad de sus consumidores que viven más allá de sus medios gastando 105 dólares por cada 100 dólares que tienen de ingreso.

Nos tocará como generación ver la pérdida de competitividad de Estados Unidos como potencia, y el auge de China como potencia.

Sólo esperemos que como país, México tenga la capacidad de diversificar su comercio internacional, aproveche los 11 tratados de libre comercio que tiene con otros países y regiones del mundo y no siga dependiendo en más del 80% del mercado norteamericano.

*El autor es profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Baja California y Fundador del Cluster de Bioeconomía de Baja California.