La embajadora de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, dijo que el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un está “rogando por una guerra”, luego de que Pyongyang realizara un ensayo con una bomba de hidrógeno.
Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Haley dijo que Estados Unidos no pretende una guerra, pero “ha llegado el momento de agotar los medios diplomáticos antes de que sea muy tarde” por lo que instó al grupo de 15 miembros a imponer las sanciones “más fuertes posibles” para disuadirlo.
“La guerra nunca es algo que los Estados Unidos quieran. No lo queremos ahora. Pero la paciencia de nuestro país no es ilimitada. Vamos a defender a nuestros aliados y nuestro territorio”, dijo Haley.
La embajadora advirtió que su país mirará a cada país que haga negocios con Corea del Norte “como un país que está ayudando a sus imprudentes y peligrosas intenciones nucleares”.
El Consejo de Seguridad de la ONU inició una reunión de emergencia este lunes para acordar una respuesta al sexto ensayo nuclear de Corea del Norte, ante llamados a aplicar nuevas y duras sanciones contra Pyongyang.
El mitin se realizó Nueva York, en un clima particularmente tenso debido al ensayo norcoreano de una bomba de hidrógeno de una potencia sin precedentes y cuando parecía prepararse para otro lanzamiento de un misil balístico.
La bomba, de una potencia estimada en 50 kilotones, es cinco veces más poderosa que en la prueba anterior de Corea del Norte y tres veces más que la lanzada por Estados Unidos sobre Hiroshima en 1945, según dirigentes surcoreanos.