El tramo corto ferroviario Aguascalientes-Guadalajara, que fue uno de sus compromisos en el Plan Nacional de Infraestructura, difícilmente se construirá antes de terminar el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.
Así lo previó el gobernador de Aguascalientes, Martín Orozco Sandoval, quien criticó que el gobierno de Peña Nieto ha concentrado los esfuerzos en el Estado de México, de donde es originario.
“Aún cuando dijo el director Penchyna que iba a empezarlo, yo lo veo muy complicado. El presidente está muy metido, nuevamente, en el Estado de México como siempre, en un esquema del Tren Rápido. Y era un compromiso de él (Peña Neto) y ojalá en un año que le queda, mínimo le invierta algunos recursos”, se quejó el mandatario.
El tramo corto ferroviario debió iniciar en 2015 y terminarse este año. Dentro del presupuesto de egresos 2017, la obra tiene estimado un costo total superior a los 12 mil 567 millones de pesos y una inversión de casi 3 mil 835 millones de pesos para este año. Sin embargo, no ha recibido recursos ni se han publicado licitaciones.
Orozco Sandoval descartó que el gobierno del estado pudiera aportar para avanzar en el proyecto que los industriales de la zona Bajío-Occidente han demandado y que implicaría la reducción de 16 horas en el transporte mercancías de exportación a la frontera norte del país.
Además, el mandatario reiteró su petición de que el gobierno federal refuerce su apoyo a los estados en materia de seguridad pública porque, subrayó, la mayoría de los delitos del fuero común se relacionan con el narcotráfico.