Remar en aguas turbulentas

Una mujer rema en una avenida que quedó bajo las aguas tras el paso del huracán Harvey. Aunque las inundaciones han disminuido, al cierre de esta edición Texas seguía enfrentando los efectos de la tormenta luego de que se desatara un incendio en una planta química y un hospital fuera evacuado por fallas en el suministro de agua. Los 2.3 millones de habitantes de Houston, la cuarta ciudad más poblada de Estados Unidos, se mostraron aliviados cuando por fin el nivel de las aguas comenzó a bajar, casi una semana después de que Harvey impactara en la costa estadounidense del Golfo de México como huracán de categoría cuatro, dejando al menos 38 muertos y unas inundaciones sin precedentes. Pero en muchos otros lugares de este estado la situación continuaba siendo muy difícil, y autoridades y voluntarios seguían luchando para ayudar a las víctimas de este desastre, que dejó decenas de miles de millones de dólares en daños. Las autoridades esperan que la cifra de muertos aumente al retroceder las aguas, aunque estiman que muchas de las personas reportadas desaparecidas puede que simplemente no tengan acceso a un teléfono o a electricidad.