La organización Mexicanos Primero
colocó a Aguascalientes en el primer lugar de su Índice de Cumplimiento de la
Responsabilidad Educativa Estatal (ICRE-E) 2016.
Con 7.4 puntos, Aguascalientes
encabezó el ranking, le siguen Zacatecas con 6.8; Colima con 6.7 y Ciudad de
México con 6.5. Los tres estados con más baja calificación fueron Michoacán,
Oaxaca y Chiapas.
Para obtener este índice se evaluaron
seis componentes: aprendizaje, permanencia, personas, relaciones y procesos,
condiciones materiales y sistemas de apoyo. Los dos rubros más bajos para Aguascalientes
fueron aprendizaje y relaciones y procesos.
De acuerdo al documento, el
componente de aprendizaje se refiere a los conocimientos integrales y para la
vida que obtienen los niños en su proceso de enseñanza de acuerdo a las
atribuciones de cada estado basadas en la legislación y normas. En ese
componente Aguascalientes obtuvo una calificación de 5.2 que lo ubica en el
sitio número 12 a nivel nacional.
Este componente se mide con base
en los resultados de la evaluación Planea ELCE que se aplica a niños de tercero
de secundaria, en Aguascalientes sólo el 52.1% de los niños obtuvieron un
resultado superior al Nivel I.
En el caso de las relaciones y
procesos se refiere al reforzamiento del aprendizaje y el liderazgo escolar
efectivo, en este componente Aguascalientes obtuvo 5.3 puntos apenas por encima
de la media nacional principalmente por registrar un bajo nivel de atención a
estudiantes con necesidades educativas especiales.
Los componentes que favorecieron
al estado, fueron la permanencia, condiciones materiales y sistemas de apoyo. El
99.6% de los profesores asistieron a la Evaluación del Desempeño Docente, el
83.6% de los estudiantes que llegan a la educación media superior lo hacen en
su edad normativa.
El 97.9% de las escuelas cuentan
con sanitarios, aunque sólo el 50.9% tienen rampas.
Las tres recomendaciones
principales para el sistema educativo en Aguascalientes es que haya mayor
promoción y apertura para los menores a los tres años de edad que es cuando
comienzan su educación preescolar, que ofrezcan apoyo suficiente y adecuado
para que los niños tengan procesos de aprendizaje incluyentes y que más
escuelas cuenten con la infraestructura necesaria para que niños con
discapacidad puedan incluirse y transitar en las escuelas regulares sin
problema.