Veteranos estadounidenses de guerra podrían estar en Rusia

Desde hace más de 64 años, después de la sangrienta guerra entre la comunista Corea del Norte y la Corea del Sur respaldada por Estados Unidos, la familia de un veterano desaparecido sigue buscando respuestas sobre su paradero. Y lo que empezara como una simple petición se ha convertido en una investigación internacional.

Harry Cecil Moore, capitán de la Fuerza Aérea originario de Virginia Occidental, era uno de más de 326,000 soldados estadounidenses que, en 1950, se unieron a la lucha contra las fuerzas del líder norcoreano, Kim Il Sung, y la recién creada República Popular de China. Pero el 1 de junio de 1951, cuando su Mustang F-51 fue derribado sobre el Mar de la China Meridional, Moore se convirtió en uno de decenas de miles de militares estadounidenses desaparecidos durante el conflicto de tres años, hasta que fue declarado muerto el 31 de diciembre de 1953.

El 19 de julio de 2001, casi medio siglo después de haber aceptado el destino de su hermano, Bob Moore recibió un paquete de la Fuerza Aérea, el cual contenía una revelación impactante. La carta adjunta informaba que era “posible que el capitán Harry C. Moore hubiera sobrevivido al derribamiento y que hubiera sido interrogado por oficiales soviéticos. Su destino ulterior es desconocido”, escribióThe Seattle Times. Pasaron los años y no recibió más información, y el gobierno se negó a proporcionarle expedientes que permanecen clasificados hasta la fecha. Bob Moore, quien desposó a la viuda de su hermano, hoy cuenta 91 años y dijo que está más decidido que nunca a averiguar la verdad.

El capitán de la Fuerza Aérea, Harry Cecil Moore, fotografiado con su uniforme militar antes de embarcarse a la Península de Corea en 1950, donde su avión fue derribado el 1 de junio de 1951. NANCY JENSEN

“Vamos a demandarlos y a exigir que entreguen la información”, dijo a Newsweek.

Bob Moore no está solo en esta búsqueda. En 1989, el reportero investigativo e historiador, Mark Sauter, inició la prolongada labor de averiguar qué había ocurrido a los soldados estadounidenses que, simplemente, desaparecieron a lo largo de aquella guerra. Y lo que descubrió escandalizó a muchos miembros de la comunidad de veteranos. Mediante una extensa investigación y a repetidas peticiones sustentadas en la Ley de Libertad de Información (FOIA), Sauter obtuvo una película que, en su opinión, mostraba a Willy Sowles, un soldado raso cautivo en Corea del Norte, informóThe Los Angeles Times en 1990. Sowles también había sido dado por muerto en 1953, después de un ataque contra el frente chino.

Sauter, cuyos hallazgos lo inspiraron a coescribir un libro y a crear un blog, se inspiró adicional del colapso de la Unión Soviética y del establecimiento de la Comisión Conjunta de Estados Unidos-Rusia para Prisioneros de Guerra/Perdidos en Acción, en 1992. Pues, por primera vez, los funcionarios estadounidenses tenían acceso a los archivos rusos y al personal militar de la ex Unión Soviética, algunos de los cuales parecieron confirmar que, efectivamente, Rusia había capturado pilotos estadounidenses. Y si bien Harry Moore nunca fue nombrado de manera específica, la comisión presuntamente halló pistas potenciales.

Un ex aviador soviético recordó haber oído hablar de un piloto estadounidense capturado cuyo aspecto físico era similar al de Harry Moore, y quien terminó convertido en instructor de reclutas soviéticos. En 1993, un testigo estonio dijo que recordaba a un capitán “Harry o Gary Moore”, quien fue derribado en el verano de 1951 y había sido interrogado por el 64º Cuerpo de Aviación de Combate soviético. Sin embargo, la evidencia más impactante emergió en 1997, cuando representantes de Estados Unidos entrevistaron en Ucrania a Aleksey Alekseevich Kalyuzhniy, quien afirmó haber pilotado el MiG-15 que derribó lo que pudo haber sido el avión de Harry Moore, el 1 de junio de 1951, y dijo haberlo visto aterrizar a menos de 30 metros de la costa.

“[E]l piloto del F-51 parecía tener completo control del avión cuando aterrizó suavemente en el mar”, recordó Kalyuzhniy, agregando que, en su opinión, el piloto fácilmente pudo haber sobrevivido a la colisión.

Bob Moore recibió esta noticia cinco años después, cuando la Fuerza Aérea informó que la situación de su hermano había cambiado, oficialmente, de “muerto en acción” (KIA) a “desaparecido en acción” (MIA). Una carta de 2012 aseguró que el Departamento de Defensa seguía estudiando el asunto; no obstante, no ha vuelto a saber de las autoridades desde entonces.


El senador John Kerry, demócrata por Massachusetts (izquierda), muestra un informe del Comité Selecto sobre Asuntos POW/MIA que concluye un año de investigaciones, el cual rechaza, de manera unánime, los alegatos de que soldados estadounidenses fueron “abandonados deliberadamente” por oficiales de Estados Unidos, o que hubo una conspiración de silencio en el Pentágono sobre el destino de los prisioneros de guerra, el 13 de enero de 1993. PAMELA RICE / AFP / GETTY / IMAGES

La Comisión Conjunta de Estados Unidos-Rusia para Prisioneros de Guerra/Perdidos en Acción desenterró algunas anécdotas convincentes, pero ni siquiera los millones de dólares invertidos en ese esfuerzo bilateral sin precedentes condujeron a la localización de un solo soldado vivo. Así que, ahora, Bob Moore dice que la Agencia de Defensa del Pentágono (DPAA), que no ha tenido director desde hace dos años, considera que los relatos soviéticos “no son verificables”, y por ello ya no toma en serio sus esfuerzos de investigación.

DPAA, que heredó la tarea de localizar a cada soldado estadounidense desaparecido en cada conflicto desde la Segunda Guerra Mundial, ha encontrado a unos 300 de los 7,846 militares estadounidenses desaparecidos en Corea, y asegura que sigue investigando cualquier reclamación de restos o de supervivientes, según informó un reportaje deCBS News de 2015. El miércoles, la dependencia reveló que había “dado cuenta” del cabo del Ejército Roy Hopper, quien había sido catalogado como “muerto en acción” tras la retirada de las fuerzas norcoreanas en Chinju, Corea del Sur. DPAA aclaró que los restos no habían sido identificados después de la batalla, porque el territorio quedó bajo control enemigo.

“DPAA sigue buscando información sobre el destino del capitán Moore”, agregó DPAA en una declaración paraNewsweek, señalando que, en estos momentos, el departamento está celebrando su conferencia anual sobre la Guerra de Corea/Guerra Fría.

Inconformes con la narrativa oficial, Sauter y la familia de Harry Moore han hecho equipo con, al menos, tres importantes grupos para la defensa de los veteranos. Después que FOIA rechazara sus peticiones más recientes argumentando que la información seguía clasificada como máximo secreto, este miércoles Sauter presentó una demanda contra el Departamento de Estado exigiendo que los archivos se hagan públicos. En unas tres semanas, ampliarán la demanda para incluir al Departamento de Defensa, la CIA, al Departamento de Inteligencia de la Defensa (DIA) y a la Fuerza Aérea, e incluirán peticiones específicas para que se divulgue lo que dichas dependencias puedan revelar sobre el destino de Harry Moore.

Mark Zaid, el abogado que representa al hermano, la viuda, la hija y la nieta de Harry Moore, declaró que hace mucho tiempo que debió hacerse justicia a esta familia, así como a miles de personas que no han podido tener acceso a los archivos ultra secretos sobre seres queridos perdidos durante los conflictos extranjeros de Estados Unidos. La demanda también insta al gobierno a ejercer presión sobre Rusia y China, para que esos países entreguen sus archivos sobre la posible supervivencia de prisioneros de guerra estadounidenses tras la Guerra Fría.

“Este es un esfuerzo de frentes múltiples para reactivar la atención en los POW/MIA del conflicto coreano y la Guerra Fría”, dijo Zaid aNewsweek.

“Recuerdo que, cuando estaba en la secundaria, vi a Sylvester Stallone en ‘Rambo’, viajando a Vietnam para rescatar prisioneros de guerra estadounidenses. La historia estaba muy viva en esos días”, agregó. “La generación actual se sorprende, preguntado, ‘¿Qué pasa? ¿Aquello todavía no termina?’”.

Esta lucha es profundamente personal para Bob Moore, quien recuerda que su hermano se unió a la Fuerza Aérea a la zaga de Pearl Harbor, y que el piloto de 20 años fue derribado una vez, sobre territorio chino, el 27 de octubre de 1944. En aquella ocasión, Harry Moore logró sobrevivir en las montañas durante 51 días hasta que se reunió con el ejército chino, que fue aliado de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Luego de regresar a Virginia Occidental y casarse con su esposa (quien hoy sería su cuñada), Harry Moore volvió a prestar servicio: primero, en Filipinas, en 1948; y finalmente, en Corea, en 1950. Lo que ocurrió después, sigue siendo un misterio. Pero Bob Moore y sus aliados están decididos a averiguar si el gobierno está ocultando algo.

“Alguna vez fuimos crédulos, y creíamos en el gobierno. Pero eso se acabó, sobre todo con las declaraciones descabelladas que han estado haciendo”, dijo Bob Moore aNewsweek, refiriéndose a un calvario que, posiblemente, podría ser “el encubrimiento más grande” en la historia de Estados Unidos.

“No vamos a permitir que se salgan con la suya de esta manera”, concluyó.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek