El Departamento de Trabajo de Estados Unidos (USDOL) certificó en los primeros nueve meses del año fiscal a más de 160,000 trabajadores temporales, la mayoría de ellos mexicanos, para realizar labores de cultivo en el suelo norteamericano, lo que representa un aumento del 20 por ciento frente al mismo periodo del año pasado.
El programa H-2A permite que empleadores estadounidenses contraten a extranjeros con una visa temporal para que hacer trabajos específicos del área agrícola como es la cosecha de bayas, tabaco y otro cultivo.
De acuerdo con el diario estadounidense The Washington Post, la emisión anual de estas visas, que no tienen límite en Estados Unidos, pasó de 85,248 en 2012 a 165,741 en 2016.
También, la demanda de mano de obra no calificada, como son los empleados de hotel, aumentó, por lo que el Departamento de Seguridad Nacional elevó en julio el límite anual de las visas H-2B en más del 20 por ciento, a 81,000. La mayoría de estos trabajadores, informó el medio, también son mexicanos.
Agricultores de Estados Unidos han expresado su preocupación por la escasez de mano de obra, a veces emparejada con quejas sobre estos programas de visas, “que muchos ven como demasiado burocrático, costoso y que consume mucho tiempo”.
“Entre los empleadores que se aplicaron en el año pasado para trabajadores invitados bajo el programa H-2B están dos operaciones propiedad de la Organización Trump, la compañía inmobiliaria controlada por la familia del Presidente Donald Trump: el centro turístico Mar-a-Lago en Florida y un Viñedo de Virginia. La Organización Trump no quiso hacer comentarios”, relató The Washington Post.
Defensores de migrantes, informa el texto, han impulsado la ampliación de ese programa para incluir una gama más amplia de profesiones. Sin embargo, el secretario de Agricultura de los Estados Unidos, Sonny Perdue, dijo en una entrevista reciente que las conversaciones del TLCAN probablemente no abordarán las preocupaciones de los productores estadounidenses sobre la escasez de mano de obra.