El Poder del Consumidor, una organización que ha hecho frente a la epidemia de obesidad que afecta a una porción importante de la población mexicana, lanzó una aplicación para dispositivos móviles llamada “Escáner nutrimental”, que permite a las personas conocer si un producto tiene un alto contenido de azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías.
La aplicación funciona escaneando el código de barras del producto, si se encuentra en la base de datos, arrojará el número de sellos correspondiente a la cantidad de azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías que contiene el producto, así como un mensaje general sobre su consumo y, finalmente, alternativas saludables.
La aplicación funciona inicialmente con una base de datos de más de 2,000 productos que irá incrementando conforme se identifiquen nuevos productos introducidos por los consumidores; es totalmente gratuita y se encuentra disponible para los sistemas IOS y Android. Además, puede ser compartida a través de las redes sociales.
México es uno de los principales consumidores de alimentos y bebidas ultraprocesados entre los países de América Latina. Estos productos son en su gran mayoría altos en azúcares añadidos, grasas saturadas y/o sodio, y son pobres en nutrientes saludables, por lo que su consumo frecuente, como el que tiene una gran parte de la población mexicana, tiene efectos dañinos en la salud.

FOTO: EL PODER DEL CONSUMIDOR.
Organizaciones sociales como el Poder del Consumidor han criticado que el etiquetado nutrimental implementado por las autoridades mexicanas lejos de ayudar a la población a tomar mejores decisiones, la confunde y la engaña, al mostrar información indescifrable y manipulada.
Fiorella Espinosa, investigadora en Salud Alimentaria en El Poder del Consumidor, mencionó, explicó este día que el actual etiquetado obligatorio no es útil para la población mexicana ya que tiene grandes limitaciones y una de ellas es que no permite identificar si un producto es alto en azúcar, algo fundamental para una población que excede su consumo.
“Tomando el ejemplo de un cereal de caja dirigido a la infancia, una persona lee en la parte frontal que una porción del producto provee el 14% de los azúcares diarios, lo que pareciera que no es mucha azúcar la que contiene, sin embargo casi la mitad del peso del producto es azúcar y esta información no es accesible para el consumidor. En cambio, el etiquetado chileno indica de forma muy simple si ese producto es alto en azúcar, con base en valores límites obtenidos por un grupo de expertos libre de conflicto de interés”, dijo la organización