Los pasos de El Peregrino no
deberán ser siempre los mismos, así como los caminos y los conciertos tampoco
lo son, al menos para La Pingo´s Orquesta, cuyos integrantes complacidos
presentaron públicamente el resultado de años de trabajo, medidos en
presentaciones y ensayos.
Para calentar los motores de
quienes esperaban ansiosos la aparición de los músicos, en el escenario del
teatro Morelos, presentaron el videoclip de La Huida, la rola con la que están
promocionando la llegada de El Peregrino.
Después de once horas de trabajo –
de la banda y el personal del Teatro Morelos- para lograr el escenario deseado,
el concierto dio inicio con “La fiesta de las Cochinillas”, con la que los
músicos exorcizaron los temores iniciales propios del comienzo.
Los Pingo´s, Gerardo Castmu,
Edgar Estrada, Yarib Bautista, Marco Gregoire, Claudio Gardea y José Guadalupe
Lara han decidido no casar su música con un solo género musical, sino más bien
aportar sus influencias y caminos a este peregrinar, y así lo han demostrado en
cada uno de sus conciertos.
Antes de tocar “Tío Gustavo”, lo
dijo Yarib, violinista de la banda, Peregrino es aquel que busca, uno que es capaz
de cruzar continentes con tal de llegar hasta donde está lo que quiere.
Aunque sus piezas musicales no
tienen letra, resulta imposible confundir “Enero” que lleva impresa la tranquilidad
de quien mira el amanecer del primer día del año, sabiendo que faltan aún once
meses por transcurrir, avanza lento, sin por ello dejar de lado la expectativa.
Enseguida la banda aterrizó en el
desierto zacatecano, muy cerca de Fresnillo para contarle al público un poco
del momento en que al pie de la carretera, tocando bajo la inclemencia del
calor y sin agua, surgió “Ojos Secos”.
En medio de su música sin letra
apareció la cantautora Gabriela Bernal “Jade”, invitada especial en el disco
Peregrino para interpretar Vértigo, una composición que ella hizo especialmente
para la orquesta.
Ante un Teatro Morelos lleno, La
Pingo´s Orquesta tocó para el final “Mordiendo Clavos”, agradeciendo a todos
los asistentes, a los amigos que han colaborado para hacer realidad poco a poco
los sueños y presentando a cada uno de los integrantes, sabiendo de antemano
que con aplausos volverían al escenario para despedirse como la música manda.
Fue poco más de una hora de concierto
que entre narraciones y música pasaron en un abrir y cerrar de ojos que el
público no quería que concluyera. Como es tradición con aplausos hicieron
volver a la banda al escenario para una despedida final.