El Grupo de Trabajo sobre el Medio Ambiente (EWG, por sus siglas en inglés) acaba de publicar una nueva herramienta en línea que permite que los usuarios verifiquen la inocuidad del agua potable de la zona de Estados Unidos en la que viven. Con solo escribir el código postal, la base de datos presenta información sobre los contaminantes que se han encontrado en el servicio de suministro de agua de la región. La publicación de la herramienta está acompañada de un libro guía y de un interesante resumen de las condiciones del agua potable en Estados Unidos.
En investigaciones realizadas por el EWG, que es una organización no lucrativa, se encontró que muchos sistemas de agua suministran contaminantes industriales y agrícolas con cada vaso de agua del grifo. Sin embargo, existe una controversia sobre si las cantidades de estos químicos son motivo de preocupación. Las concentraciones consideradas seguras por las autoridades reguladoras federales y estatales no siempre están apoyadas por los datos científicos sobre los riesgos de salud.
Para evaluar la condición del agua potable en Estados Unidos, el EWG obtuvo datos de organismos estatales y de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) acerca de las pruebas realizadas de 2010 a 2015. Se incluyeron en el estudio un total de 48,172 organismos de servicios públicos de los 50 estados de la Unión Americana.
En el análisis del EWG se descubrieron 267 contaminantes del total de 500 analizados. Entre esos químicos se incluyeron 93 que, de acuerdo con el EWG, se relacionan con un aumento en el riesgo de cáncer, 78 que se han relacionado con daños cerebrales y del sistema nervioso, 63 asociados con daños en el desarrollo infantil y del feto, y muchos otros que podrían provocar problemas hormonales o de fertilidad. Las concentraciones de contaminantes no son necesariamente lo suficientemente altas como para provocar cualquiera de estos daños, y en muchas de estas relaciones no se ha demostrado que exista una causalidad directa.
Sin embargo, hay una razón para estar preocupados. Como es bien sabido, las altas concentraciones de plomo en el agua potable que llega a los residentes de Flint, Michigan, han provocado una crisis generalizada durante largo tiempo. El plomo es peligroso, independientemente de su concentración. De acuerdo con el EWG, cerca de 19,000 sistemas públicos de suministro de agua contenían una concentración de plomo de más de 3.8 partes por cada 1,000 millones, la cual se considera riesgosa para los bebés alimentados con fórmulas lácteas.
Algunas de las sustancias peligrosas menos conocidas que se encontraron en el agua analizada fueron el químico industrial cromo-6; 1,4-dioxano, un solvente industrial y subproducto de algunos detergentes y champús, y varios tipos de nitratos, que se utilizan en los fertilizantes agrícolas.
El EWG también encontró una correlación entre el nivel de ingresos y la calidad del agua. En general, las áreas con un mayor ingreso promedio tenían menos contaminantes que las áreas de menores ingresos. El Distrito de Agua de Este de Los Ángeles tuvo el mayor número de contaminantes de todas las regiones analizadas. Esta área da servicio a 115,000 personas y tiene un ingreso medio 20 por ciento más bajo que el promedio nacional.
Los habitantes de Estados Unidos que deseen saber el lugar que ocupa su región en relación con la inocuidad del agua potable pueden visitar el siguiente sitio web en inglés e ingresar su código postal: https://www.ewg.org/tapwater.
—
Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek