Un autobús de activistas que viajaba de Oaxaca a la Ciudad de México, a una marcha por los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, fue atacado a tiros la madrugada de este miércoles sin que se registraran muertos ni heridos, según organizaciones civiles.
El ataque ocurrió entre Nochixtlán y Coixtlahuaca, en Oaxaca, cuando unos desconocidos dispararon contra el vehículo en el que viajaban integrantes del Comité de Víctimas por la Justicia y la Verdad 19 Junio Nochixtlán (Covic) y profesores de la sección 22, denunció a la prensa la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Testigos del hecho narraron a la prensa que la unidad fue atacada con más de 40 personas a bordo, pero los disparos se concentraron en la parte media de la unidad, justo donde viajaban los dirigentes magisteriales.
También hubo impactos en la parte frontal de la unidad; el chofer recibió un rozón de bala en la frente. Esto obligó a cancelar la participación de las víctimas de Nochixtlán en la citada movilización; no hubo víctimas, pero varios sufrieron de crisis nerviosa por lo ocurrido, dijo el líder de la Covic, Santiago Ambrosio a la prensa.
El Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) confirmó a Efe que el autobús llegó a la Ciudad de México sin ningún problema y que no se reportaron víctimas entre los pasajeros, aunque algunos sufrieron crisis nerviosas.
El Covic surgió después del operativo policiaco del 19 de junio de 2016 en Nochixtlán, que pretendía dispersar un bloqueo de la Cnte y que dejó un saldo de dejó ocho muertos y un centenar de heridos.
Desde la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014 a manos de la policía de Iguala, estado sureño de Guerrero, los padres hacen marchas con regularidad, especialmente los días 26 de cada mes.