Jugar futbol americano es perjudicial para el cerebro

Los golpes reiterados en la cabeza de quienes practican futbol americano pueden ocasionar daño cerebral, así lo plantea un nuevo y amplio estudio que encontró evidencias de este deterioro en la mayoría de los cerebros de 202 personas fallecidas que jugaron en alguna categoría de este deporte.

El informe publicado en el Journal of American Medical Association representa la mayor actualización en la información disponible sobre encefalopatía traumática crónica, una enfermedad cerebral vinculada con reiterados golpes a la cabeza. No obstante, no confirma que el padecimiento sea común en todos los jugadores. Tampoco está claro si el estilo de vida de los jugadores pudiera contribuir de alguna manera.

La encefalopatía fue diagnosticada en 177 de los cerebros estudiados. Eso incluyó 110 de 111 cerebros de exjugadores de la NFL, 48 de 53 jugadores de futbol americano universitario, nueve de 14 semiprofesionales, siete de ocho jugadores de la Liga canadiense y tres de 14 jugadores de escuela secundaria.

Un panel de neuropatólogos hizo los diagnósticos examinando el tejido cerebral, usando parámetros fijados por el Instituto Nacional de Padecimientos Neurológicos y Apoplejía, explicó la principal autora del estudio, la doctora Ann McKee, neuróloga de la Universidad de Boston.

La NFL emitió una declaración en la que dijo que esos reportes son importantes para avanzar la ciencia de los traumas cerebrales y dijo que la liga “continuará trabajando con una amplia gama de expertos para mejorar la salud de los deportivas y ex deportistas”.

El nuevo reporte incluye muchos casos reportados previamente, como los ex jugadores de la NFL Bubba Smith, Ken Stabler, Junior Seau y Dave Duerson, y casos nuevos, como el del tight end Frank Wainright. Wainwright, que jugó para los Dolphins de Miami, los Saints de Nueva Orleans y los Ravens de Baltimore en una carrera de 10 años, murió en octubre a los 48 años de edad a causa de un ataque cardiaco provocado por una hemorragia cerebral.