Turismo en dos sentidos

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Cada semana Edith Coffey y Alfredo Téllez, un matrimonio que vive en Tijuana, cruzan a San Diego hasta tres veces para ir a conciertos de rock.

Han pagado 400 dólares por un solo boleto, y cuando asisten a festivales suelen sumar al gasto de hoteles, comidas y algún souvenir.

Como ellos hay miles de tijuanenses dispuestos a gastar lo necesario por un buen concierto. La condición es que el artista sea de su interés y que esté bien ubicado.

Y estos tijuanenses viajan a San Diego simplemente porque la oferta musical en ese lado de la frontera, supera a la de Tijuana.

Fernanda Mancillas, directora de mercadotecnia de la productora de eventos Royal House Society, reconoce que existe un mercado potencial que ninguna otra empresa está aprovechando.

“Existen dos tipos de público en Baja California, uno que quiere música popular o pop, y otro que quiere rock. Bandas nuevas de rock. No las que vienen siempre”, dice Fernanda, quien clasifica al género norteño y de banda como parte de la música popular.

En septiembre del año pasado, Royal House Society trajo a Megadeth por primera vez a Tijuana. Dos meses después, la misma empresa presentó a la legendaria Kiss. Al llamado acudieron 12 mil personas.

Fernanda reconoce que el evento debió vender unos 20 mil boletos para considerarlo un éxito. Opina que la incredulidad del público fue un factor que jugó en contra del evento.

“Nos preguntaban si era la banda original, o una banda tributo”, dice.

En la zona centro de Tijuana no es raro encontrar volantes que anuncian conciertos tributo a grupos como Tool o Red Hot Chili Peppers. Hoy parece impensable que alguna de estas pudiera tocar en Tijuana.

No siempre fue así. Edith y Alfredo recuerdan que en los 80 existía un bar llamado ‘El Iguanas’ y que los Red Hot Chili Peppers llegaron a tocar ahí.

Pese a la cercanía de Tijuana con Estados Unidos, los eventos con artistas de fama internacional son escasos.

Según Kenn Morris, director de Crossborder Group, —empresa que levanta encuestas en las garitas de Tijuana— los bajacalifornianos gastan diariamente entre 10 y 15 millones de dólares en entretenimiento, categoría que incluye comprar ropa, ir al cine, a eventos deportivos, parques temáticos, y conciertos.

Dos meses después de Megadeth, Royal House Society trajo a KISS a donde atendieron 12 mil personas, aunque se ocupaban 20 mil para que el evento fuera considerado un éxito. FOTO: CORTESÍA


Al año, son 4 mil 500 millones de dólares que salen de Baja California.

Y aunque el turismo también se da a la inversa, tiene motivos distintos, según Derrik Chinn, un estadounidense nacido en Ohio, que lleva 10 años viviendo en Tijuana.

Chinn es responsable del proyecto Turista Libre, que ofrece tours guiados por distintas zonas de Tijuana a quienes desean conocer la ciudad con la libertad de un local.

Once años atrás, cuando trabajaba como reportero para The San Diego Union Tribune, escribía sobre arte y entretenimiento. Así fue como descubrió a Tijuana y se enamoró de ella.

A diferencia de tours como Mexicoach, en Turista Libre descubren cómo es vivir en Tijuana, más allá de visitar monumentos emblemáticos. Derrik considera que ahí reside el éxito de su proyecto.

Los tijuanenses gastan diariamente entre 10 y 15 millones de dólares en compras y gastos de entretenimiento, según Crossborder Group, una encuestadora de la Garita de San Ysidro.

Aunque existen varios tipos de turismo y de turistas, quienes llegan a Derrik suelen sentirse interesados por la cultura. En Tijuana pueden ver el trabajo de artistas locales o encontrar pequeños negocios de comida, café o libros.

Para muchos artistas de la región la venta de sus obras depende de la visita de extranjeros. Difícilmente pueden venderle a locales, dice Enrique Chiu, artista y director de La Casa del Túnel.

La Casa del Túnel es un inmueble con forma de barco, ubicado casi al final de la calle Chapo Márquez, muy cerca del ‘Bordo’. El primer piso es usado como galería de arte. En la terraza realizan pequeños eventos musicales.

El centro cultural lleva ese nombre porque en 2004, la policía fronteriza descubrió un narcotúnel que conectaba a la casa con una bodega en San Ysidro.

Las autoridades mexicanas confiscaron el inmueble y permaneció abandonado hasta que su propietario logró demostrar que el narcotúnel fue construido por personas que rentaban la casa y no por él.

Al recuperarla, le aconsejaron rentarla para convertirla en un espacio para la promoción del arte.

Enrique Chiu dice que no reciben mucha gente porque la casa es difícil de ubicar, pero su afluencia es principalmente estadounidense.

Explica que los artistas venden poco a locales porque influye el poder adquisitivo y la cultura para apreciar el arte. Ambos son mayores en Estados Unidos.

Por eso dice que el arte es un generador de turismo que los gobiernos deberían impulsar más.

Chiu quiere crear un récord Guinness con el mural fronterizo más grande del mundo, llamado El Muro de la Hermandad, que pretende pintarse a lo largo de los casi 3 mil kilómetros que conforman la frontera norte de México, como se cuenta en la edición número 19 de Newsweek en Español Baja California.

Para lograrlo solicitó el apoyo de personas de todo el mundo.

En seis meses que lleva el proyecto en Tijuana, de mil 800 voluntarios, mil son extranjeras. Al cierre de esta edición, Chiu estima que otras 200 personas han sumado al esfuerzo.

Según el Subsecretario de Turismo del Estado, Ives Levelier Ramos, cada persona que llega al estado, gasta en promedio 5 mil 125 pesos, que a lo largo del año suma una derrama aproximada de 12 mil millones de pesos.

Levelier dice que es difícil distinguir cuánto de ese dinero lo genera el turismo artístico o cultural, y cuánto se genera por turismo de espectáculos. Pero del total que maneja Secture, Royal House Society estima que al menos un 15% se deriva de los conciertos que ofrecen en Ensenada, Tijuana y Mexicali.

Uno de los sitios turísticos más visitados en la ciudad, es El Centro Cultural Tijuana (Cecut), también conocido como “La Bola”. Estiman que a junio de 2017, un millón 101 personas lo han visitado. Y aunque Cecut no distingue cuántas de esas visitas son extranjeras, todos los días recibe grupos de turistas que llegan de Asia, Europa, Estados Unidos y Sudamérica.

Por eso, productores de eventos de entretenimiento consideran que Tijuana tiene el potencial de desarrollarse como sede de espectáculos equiparables a los de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Es el caso de OCESA y Apodaca Group, dos empresas productoras de los festivales más importantes de México, que unieron fuerzas para ofrecer la primera edición del festival Tecate Península.

El evento fue presentado como el heredero de Vive Latino, que se lleva a cabo en la Ciudad de México, y Pa’l Norte, con sede en Monterrey. Ambos eventos presentan a bandas de alcance internacional.

Sin embargo, con Tecate Península no sucedió lo mismo.

“Son los mismo grupos y bandas que tocan todo el año desde hace años en Tijuana”, escribe Bryan Quintana en una publicación del Tecate Península en Facebook, donde revelan qué músicos tocarán ahí.

Andrés Sánchez, promotor y representante de Ocesa, dice que esta primera edición será punto de partida para un evento más grande si la audiencia responde favorablemente.

“Así comenzó Vive Latino”, explica Sánchez, un festival que recibe hasta 170 mil personas por edición.

Patricia Torres opina que ese tipo de apuestas se deben más bien a una visión que no corresponde a la fronteriza.

Torres lleva 15 años trabajando en la producción de eventos. Es organizadora del festival All My Friends.

“Estamos pegados a San Diego, y muchos que tenemos la facilidad de cruzar la frontera, tenemos acceso a otros contenidos que son totalmente ajenos al mercado mexicano”, dice.

Ella organizó la primera pre-fiesta oficial del FYF Fest en Tijuana, un evento que este año celebrará su edición número 14 con artistas como Bjork, Frank Ocean y Nine Inch Nails del 21 al 23 de julio en Los Angeles, California.

Patricia también maneja tours que llevan a gente de Tijuana al FYF y los regresa a casa. Así, han logrado mover hasta a 100 personas en una sola edición.

Mancillas dice que Tijuana necesita propuestas diferentes porque Royal House Society recibe cientos de mensajes de personas que piden ver a bandas que jamás han pisado Tijuana.

Aunque considera necesario educar a la gente para que pague por buenos eventos, dice que lo más importante es educar a los empresarios de la región.

El precio no es problema. “Nosotros pudiéramos traer a cualquier banda”, dice Fernanda, “pero se necesitan venues (recintos) adecuados, mejores carreteras, infraestructura”.

La Casa del Túnel es un inmueble ubicado muy cerca del ‘Bordo’, que solía albergar un narcotúnel que conectaba con una casa en San Ysidro. Hoy es un espacio para la promoción del arte. FOTO: NEWSWEEK EN ESPAÑOL BAJA CALIFORNIA

Edith y Alfredo decidieron no asistir a eventos porque las sedes no están diseñadas para albergar la producción de artistas que quieren ver.

Para ellos, escuchar a una banda en un lugar mal acondicionado es perder tiempo y dinero.

Lelevier Ramos, reconoce que es un tema pendiente y asegura que a la fecha hay tres empresas interesadas en construir un espacio que cumpla con todas las características que requieren para albergar a espectáculos de talla mundial.

Baja California tendría ciertas ventajas frente a California.

Una es que algunos conciertos en California limitan su audiencia a mayores de 21 años, mientras que en Baja California la mayoría de edad son los 18.

Otra situación es la paridad del dólar. La moneda estadounidense rinde más en México.

De aprovecharse, Baja California podría competir con el estado vecino del norte y retener un porcentaje de los 15 millones de dólares que pierde todos los días de sus residentes. Además lograría atraer un mayor turismo, dado que al noroeste de México, aún no existe ningún festival con las características de un Vive Latino.

“No nos falta mucho”, dice Patricia. “No va a ser en seis meses, pero tampoco va a ser en 10 años. Ahí vamos, y tiene mucho que ver con que nos demos cuenta del potencial que tenemos. Vamos que volamos para ser una de las ciudades más importantes del país”.

FE DE ERRATAS

Newsweek en Español Baja California ofrece una disculpa pública a Edith Coffey y Alfredo Téllez, por los inconvenientes que les causó no notificarles que el contenido para el cual fueron entrevistados el día 29 de junio de este año, sería patrocinado.

El resultado de dicha entrevista se publicó en este reportaje, titulado Turismo en dos sentidos, escrito por la reportera Elizabeth Rosales, y que forma parte de un suplemento de turismo en el estado.

Edith y Alfredo se deslindan de los comentarios que otros emiten para el mismo reportaje.