Un mexicano construirá un muro en la ciudad de Nueva York de casi dos metros de largo y más de nueve de largo que podrá ser destruido el mismo día por cualquier persona que visite el parque Washington Square.
Esta acción forma parte de la instalación pública “Muro” del artista mexicano Bosco Sodi, en colaboración con la galería Paul Kasmin, donde exhibirá su obra en noviembre.
El muro estará constituido con 1,600 ladrillos fabricados en Oaxaca, México, que, dijo el artista en una entrevista con The New York Times, fueron hecho por alfareros del estado que en algún momento como indocumentados en Estados Unidos.
Sodi detalló al diario que el día del evento él, otros artistas y amigos suyos mexicanos que viven en la Gran Manzana levantarán el muro y que a la hora de la comida, cualquier visitante de cualquier nacionalidad podrá desmantelar el muro y quedarse con un ladrillo como recuerdo.
Hace más de una semana, el presidente estadounidense Donald Trump propuso instalar paneles solares para que el muro que prometió levantar en la frontera sur con México se costera por sí solo.
La promesa central de la campaña de Trump de construir un muro en la frontera ha fracasado en conseguir un gran apoyo del Congreso, que rechazó financiarlo. Pese a sus repetidas declaraciones de que México pagaría la factura, ha rechazado constantemente la idea de que vaya a pagar por esa obra cuyo costo ha sido cifrado entre 8,000 y 40,000 millones de dólares.