Han pasado 62 años desde que las mujeres mexicanas lograron su primer victoria dentro de un México democrático. El 3 de julio de 1955 las mujeres acuden a las urnas por primera vez, para elegir entonces, a diputados a la XLIII Legislatura. Pero la verdadera igualdad entre hombres y mujeres aún está lejos de gestarse.
Desde hace más de seis décadas una de las principales demandas de las mujeres en materia política fue la igualdad civil, de esta forma, las mujeres podían votar y ser votadas, además de ocupar cargos parlamentarios. Sin embargo, el gobierno de Enrique Peña Nieto, es el mandato presidencial con menor equidad de género en la historia moderna. El actual gabinete tiene la presencia de sólo tres mujeres, mientras que en la administración de su antecesor panista, Felipe Calderón hubo seis y en la de Vicente Fox cinco.
El gabinete de Peña Nieto está conformado por los titulares de 18 secretarías de Estado, el Procurador General de la República y el Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República. De dichos cargos solo tres son liderados por mujeres: Arely Gómez, secretaria de la Función Pública; Rosario Robles, titular de la secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles y María Cristina García Cepeda, secretaria de Cultura.
México, junto con Estados Unidos, el norte de África y la zona euroasiática son regiones que nunca han tenido una mujer como mandataria. En total 57 países del mundo han sido gobernados por una mujer, según datos del Banco de Mundial.
Actualmente sólo hay una gobernadora en todo el país, Claudia Pavlovich en Sonora. Sin embargo, en el Poder Legislativo el cambio de equidad ha sido más progresivo con la representación del 30 por ciento de mujeres en el Senado y del 40 por ciento en la Cámara de Diputados.
A nivel latinoamericano, México es el tercer país en la región con mayor proporción de mujeres en el parlamento (42 por ciento), según datos de la CEPAL. En primer lugar está Bolivia donde más de la mitad de su Congreso está constituido por mujeres (53 por ciento ), y luego Cuba con un 49 por ciento. Haití es el único país sin ninguna representación femenina en su parlamento.