El presidente Donald Trump puso en duda la imparcialidad de Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la presunta injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses y su campaña electoral, durante una entrevista difundida este viernes.
El presidente señaló que Mueller y Comey trabajaron juntos durante la administración Bush, como director del FBI y fiscal general adjunto, respectivamente, y que varias personas contratadas por el fiscal especial “son partidarias de (la excandidata) Hillary Clinton”.
“Mi historia no cambió. Mi historia fue siempre una historia sincera. Mi historia fue siempre la verdad”, defendió Trump.
En la entrevista con la cadena Fox, Trump siguió hablando de la posibilidad de que haya grabaciones de sus encuentros con Comey, aunque él no las tenga.
Al comentar que ha leído en los últimos meses sobre “vigilancia en todos los lugares”, Trump anotó: “Así que nunca sabes qué hay ahí fuera, pero yo no grabé, y no tengo ninguna cinta y no grabé”.
Nombrado por el titular de Justicia del país, Mueller tiene más independencia que un fiscal normal o que el director del FBI para conducir su investigación.