La Procuraduría General de la República (PGR) informó que las autoridades brasileñas entregarán de forma gradual la información que involucra a funcionarios mexicanos con el caso de sobornos de la gigante de la construcción Odebrecht, ya que la investigación está en curso en el país sudamericano.
“No hay una fecha específica para dar respuestas sobre la investigación del caso de sobornos de la empresa Odebrecht”, dijo la PGR en un comunicado de prensa emitido este miércoles.
Personal de la PGR viajó la semana pasada a Brasil para recabar los datos de la investigación que llevan a cabo las autoridades de ese país con respecto a la empresa Odebrecht, que ha salpicado a exfuncionarios mexicanos de alto nivel como el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya.
La Procuraduría explicó que sus pares sudamericanos les confirmaron que el proceso judicial contra esa empresa se encuentra en el Tribunal Superior brasileño, por lo que no está en condiciones de dar avances sustanciales tanto a México como a otros países.
“Durante esta última visita se tomó la declaración ministerial a directivos de la empresa brasileña”, señaló la PGR en un breve comunicado.
El caso de Odebrecht ha golpeado a distintos gobiernos latinoamericanos. En Perú, ha ocasionado que se pida investigar al presidente Pedro Pablo Kuczynski por posibles aportes a su campaña; ha producido además una orden de arresto contra el exmandatario Alejandro Toledo, una denuncia contra su sucesor, Alan García, y ha obligado a un tercer expresidente, Ollanta Humala, a negar haber recibido dinero sucio de la empresa.
En Colombia, salpicó al mandatario Juan Manuel Santos. En Argentina alcanzó al jefe de la Inteligencia, Gustavo Arribas, y en Panamá a los hijos del expresidente Ricardo Martinelli. En Brasil, las sospechas rondan al presidente Michel Temer y apuntan directamente al expresidente Luis Inacio Lula da Silva.
En México, se sabe que la constructora pagó 10.5 millones de dólares a altos funcionarios de Pemex, según declararon ejecutivos de la empresa brasileña en una Corte de Nueva York. Seis millones habrían sido solo para un cargo.