Un millón de personas viven en refugios antiaéreos en Beijing

En una reciente inspección realizada por autoridades de la ciudad se halló a 400 personas viviendo bajo el suelo de Beijing. Estaban hacinadas en un laberinto de pequeñas habitaciones sin ventana, situadas s en el sótano de un conjunto de residencias y oficinas de lujo llamado Jardines Julong, en el centro de Beijing.

En el sótano había habitaciones compartidas con 36 camas, además de cuartos individuales y una sala de fumar comunitaria. Los investigadores encontraron únicamente una salida contra incendios para 400 personas.

De acuerdo con la empresa estatal de medios de comunicación Voice of China, hasta el refugio antiaéreo del sótano había sido convertido en pequeñas habitaciones.

Una de las personas que vivían en el sótano dijo a un reportero del diario South China Morning Post que una sola habitación cuesta 264 dólares al mes, que es alrededor de la décima parte de lo que un residente pagaría el conjunto habitacional mismo.

En el diario con sede en Hong Kong se informa que los propietarios del edificio desconocían la existencia de esas viviendas. Oficialmente, el edificio es propiedad del gobierno; sin embargo, en el informe se indica que probablemente haya sido subarrendado.

Los arrendamientos subterráneos son populares entre los inmigrantes pobres que se mudan a la ciudad provenientes del campo, informó el diario South China Morning Post. En 2016, la Asociación Económica entre Ciudades Globales informó que Beijing era la ciudad más cara para alquilar un apartamento, ya que el alquiler promedio mensual cuesta 1.2 veces el salario mensual promedio.

De acuerdo con una investigación realizada por Annette Kim, catedrática adjunta de la Facultad Sol Price de Políticas Públicas de la Universidad del Sur de California, más de un millón de chinos viven bajo la ciudad de Beijing y son conocidos comoshizu, o “la tribu rata”.

Kim señala en su informe que las viviendas subterráneas ubicadas en sótanos y viejos refugios antiaéreos constituyen una oportunidad para que los trabajadores más pobres vivan en una zona más céntrica de la que generalmente podrían pagar.

Sin embargo, las autoridades de Beijing han desalojado a los inquilinos que viven bajo tierra durante años.

Las entrevistas con personas que viven bajo tierra revelaron que muchas de ellas son recién llegadas u oficinistas que recién comienzan sus carreras. Al Jazeera entrevistó a Wei Kuan, un joven de 27 años que dijo que vivía bajo tierra porque le asusta ser pobre y gastar mucho dinero en el alquiler. Su salario es de 4,800 dólares al mes. “Muchos de mis colegas viven arriba, pero pienso que eso es demasiado cómodo; este lugar me obliga a trabajar más duro”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek