Ataxia espinocerebelosa tipo 7 es un trastorno neurodegenerativo, progresivo e incurable que ocasiona parálisis y que en los últimos años ha tenido una incidencia al alza en Tlaltetela, un pueblo del estado mexicano de Veracruz.
Los síntomas de esta enfermedad se manifiestan rápidamente. Quienes la padecen empiezan a perder los sentidos del habla y de vista y sufren parálisis en el cuerpo. Así, el destino de estos pacientes es una cama o una silla de ruedas.
En marzo del 2015, el director del Centro de Investigaciones Cerebrales (CICE) de la Universidad Veracruzana (UV), Jorge Manzo, dijo al medio local Al Calor Político que en los últimos años había aumentado el registro de los casos de Ataxia por el nulo apoyo gubernamental.
De acuerdo con su investigación, los tratamientos para este tipo de enfermedades no existen en el sector salud, situación que motiva el desplazamiento a otros estados del país.
Este padecimiento afecta a niños y a adultos por igual, sin importar el género ni la condición social. “Lo complicado del padecimiento ha provocado que los enfermos y sus familias prefieran vivir en el anonimato para evitar algún tipo de discriminación”, dijo Cory Mathey Hanna, presidente de la fundación Ataxia México al Diario de Xalapa.
La agencia española EFE recopiló recientemente testimonios e información al respecto de esta localidad y el problema de salud que enfrenta. “Vemos que personas de repente ya no ven, ni caminan, ni salen”, dijo Eduardo Hernández Vázquez, habitante de Tlaltetela y encargado de los programas sociales de la organización Ataxia México, creada para atender este problema.