El
partido del presidente de Francia, Emmanuel Macron, acumuló una absoluta
mayoría durante las elecciones legislativas en Francia, donde obtuvo entre 355
y 425 escaños.
La República
en Marcha de Macron, creado hace poco más de un año, barrió a los principales
partidos históricos de izquierda y derecha con gran parte de los 577 escaños totales, muy por encima de los 289 que se necesitan para una mayoría,
según estimaciones preliminares de la segunda vuelta de estas elecciones.
Esta
victoria se ha visto empañada por un índice récord de abstención en este tipo
de comicios.
Más de la
mitad de los nuevos diputados de la Asamblea Nacional no han ocupado nunca
cargos electos y proceden de la sociedad civil, por lo que habrá muchos más
jóvenes y mujeres, y una mayor diversidad étnica.
Por otro
lado, los conservadores reunidos bajo el nombre de Los Republicanos terminarían
con entre 97 y 130 diputados, de los cuales una parte está dispuesta a apoyar
al partido de Macron, según institutos de opinión.
Los
socialistas pierden la mayoría y acaban con entre 27 y 49 escaños tras el
impopular gobierno de François Hollande, marcado por el desempleo y los
atentados yihadistas.
El ultraderechista Frente Nacional, pasa de dos a entre
cuatro y ocho escaños. Su líder Marine Le Pen, finalista con Macron en las
presidenciales de mayo, sobrevive a la hecatombe, con su primer escaño
parlamentario.
La nueva
Asamblea Nacional empezará por votar tres proyectos de ley: uno sobre la
moralización de la vida pública -tras una campaña deslustrada por diferentes
escándalos político-financieros- otro para reforzar las medidas de seguridad
contra el terrorismo y un tercero sobre la reforma del código del trabajo.
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Con información de AFP