Aunque en Aguascalientes no está
tipificado el feminicidio, quienes investigan las muertes violentas de mujeres
están obligados a seguir el protocolo planteado por la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) en esta materia, planteó Aurelio Coronado Mares,
presidente del Colegio de Psicólogos de Aguascalientes en el marco de la
clínica con Brent Turvey, director de The Forensic Criminology Institute.
“La investigación criminal no es
una decisión local, sino que van a tener que subir a un experto a un estrado en
un juicio oral y él tiene que decidir porque no lo investigó como feminicidio,
cuando el estándar científico es hacerlo así”.
Según datos del Observatorio de
Violencia Social y de Género, ellas como organización están dando seguimiento a
nueve casos en los que en ninguno se está siguiendo el protocolo.
De acuerdo a cifras de
transparencia proporcionadas por la misma organización, de 2007 al 2016 cerca
de 245 de mujeres en Aguascalientes, de esos se estaban investigando como
homicidios dolosos con agravante de feminicidio cinco, de los cuales dos de
ellos finalmente se les quitó este agravante.
De acuerdo a la experiencia de
Turvey hay muchos profesionistas involucrados en la investigación de crímenes
que no entienden, ni siguen estos protocolos, no sólo en México también sucede
en Estados Unidos.
Aplicarlos en la investigación de
muertes violentas de mujeres trae como beneficio que se haga justicia en los
casos de las víctimas, evitar que personas acusadas falsamente vayan a la
cárcel, que los crímenes sean identificados adecuadamente y que quienes sean
responsables cumplan con la pena que les corresponde.
Precisó Turvey que cualquier
muerte de una niña o mujer debe investigarse como un feminicidio de manera
potencial, se aplica el protocolo correspondiente sin saber si los resultados
efectivamente van a corroborar que fue o no un crimen de esta naturaleza.
“No vamos a saber si es
feminicidio, sino se hace la investigación de manera adecuada, sino sigue los
protocolos… todo se basa en el tema de la motivación, pero no puedes saber la
motivación si no haces victimología forense, reconstrucción del crimen y una
investigación adecuada completamente”.
Los homicidios de mujeres por celos,
violencia sexual, tráfico de personas, explotación sexual o muertes por “honor”
son algunos de los crímenes que pueden caer en el concepto de feminicidio.
Para Turvey es impresionante
saber que hay muchos profesionales involucrados en estos procesos de investigación
que ni siquiera conocen los protocolos.
El investigador lamentó que
muchas veces sean razones políticas las que impiden que las muertes violentas
de mujeres se califiquen como feminicidios, incluso reconoció que muchas veces
las autoridades le han pedido al instituto que sean ellos quienes hagan un
trabajo de investigación y emitan su
propia resolución.
“Ya nos ha pasado que trabajamos
con agencias, con fiscalías que saben más o menos que es, pero nos llaman
porque ellos medio saben el resultado, pero no quieren decirlo, porque si dicen
la verdad y hacen lo correcto hay consecuencias políticas”