PRI aventaja al PAN en Coahuila tras reñida contienda

COAHUILA.– Los candidatos de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Miguel Riquelme Solís, y de Acción Nacional (PAN), Guillermo Anaya Llamas, protagonizaron en Coahuila una contienda reñida. De las tres elecciones a gobernador, los resultados en esta entidad son los más cerrados. Los números del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) dan un 38.20 por ciento de los votos al priista y un 36.84 al panista con un 84.53 por ciento de las actas procesadas.

Ayer, los dos aspirantes alzaron los brazos al mismo tiempo y respectivamente se autoproclamaron ganadores casi cuando el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) tocó la campana a las seis de la tarde. Ambos se fueron a sus esquinas como los boxeadores cuando termina el último round, cerraron los puños y alzaron los brazos en señal de victoria. Y como en el box, ambas esquinas celebraron: en cada lugar habían escenarios preparados, grupos musicales, ruido, vítores, banderas ondeando. Ambos tenían una fiesta programada.

De hecho, Riquelme y Anaya aseguraron que cuatro encuestas los daban como ganadores cuando el PREP todavía ni caminaba. “Tendencia irreversible”, dijo Riquelme, el candidato de la continuidad priista cuyo partido que ya suma 88 años en el poder. “Tendencia contundente”, dijo Anaya, el candidato del compadre Felipe Calderón. Javier Guerrero, candidato independiente, los descalificó al acusarlos de “irresponsables” por cantar victoria antes de tiempo.

Ya avanzada la noche del domingo, la primera ficha del ajedrez se retiraba; Armando Guadiana, candidato de Morena, reconoció que la tendencia no le favorecía y lanzó que Guillermo Anaya sería el próximo gobernador.  Fue el primero en la nube política coahuilense que declaró a un ganador sin ser del PRI ni PAN. “Estaremos pendientes del cumplimiento de sus propuestas”, comentó desencajado en Saltillo.

A las 11 de la noche, Guillermo Anaya volvió al ring y aseguró que su ventaja se había ampliado y que su victoria, nuevamente, era contundente. En un corto mensaje, se sintió gobernador electo y aseguró que gobernaría para todos los coahuilenses. “Lo que hicimos en campaña, lo haremos”. Refirió que haría de Coahuila un mejor lugar para vivir. Felicitó a la gente por haber salido a votar y por haber “hecho suya y haber tomado el control de la elección”. Hizo un llamado al IEC a que diera a conocer los resultados. “Habrá justicia en Coahuila”, sentenció.

En el Comité Estatal del PAN todo era fiesta y jolgorio. Los simpatizantes amenazaban con festejar en la Plaza de Armas de Saltillo. Los panistas pedían al IEC que diera certeza y que acelerara los resultados. “Tenemos las actas y por eso hablamos con la verdad en la mano”, dijo Anaya.

Hasta las 11:15 de la noche se habían recabado 306 de las 694 actas de escrutinio y cómputo pertenecientes a la muestra tomada para el conteo rápido. De hecho, el IEC suspendió la sesión y programó reanudar la misma hasta la una de la mañana.

Después apareció el candidato del PRI, Miguel Riquelme también en un segundo mensaje. Aseguró que con el 50 por ciento de las casillas computadas, mantenía una ventaja de 2.28 puntos. En esta ocasión citó un “sistema de cómputo interno del partido”, y no casas encuestadoras. Su semblante había cambiado. “Vamos a esperar el siguiente 50 por ciento, yo espero que así siga la tendencia”, añadió.

El PREP era a esas horas un acertijo. La diferencia entre Anaya y Riquelme variaba a cada instante. La diferencia era de décimas hasta las 12 de la noche pero con apenas el 20 por ciento de las casillas contabilizadas. Ya por la mañana del lunes, los números favorecían a Riquelme, aunque la diferencia era aún cerrada.