La apuesta más ambiciosa del gobierno mexicano por combatir la corrupción, corre el riesgo de morir antes de terminar de nacer. El Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), impulsado por organizaciones civiles, ha estado marcado por tropiezos desde su inicio, cuando ya en marcha, sus funciones corrían sin fiscal especializado ni magistrados del tribunal especializado.
Las leyes que dieron vida al Sistema se promulgaron hace casi un año, apenas lleva tres meses de su constitución formal y desde entonces opera sin presupuesto y sin una oficina, denunció hace unos días la presidenta del Comité de Participación Ciudadana del organismo, Jacqueline Peschard.
Además, faltan pocos días para que sea elegido el secretario técnico, pero no existen recursos para que realice sus funciones, advirtieron integrantes del Comité de Participación Ciudadana de ese órgano.
El pasado 25 de mayo, durante la presentación del “Reporte Ethos Laboratorio: Descifrando la corrupción”, integrantes de la organización especializada en políticas públicas señalaron que México destina a combatir la corrupción 7 mil 382 millones de pesos, pero falta vigilar que haya una correcta asignación de los recursos.
Los autores del informe plantearon que existen dificultades para la asignación de recursos a la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción.
La falta de presupuesta en el SNA, podría llevar a su muerte por “inanición”, pese a que el Presupuesto de Egresos contempla la obligación de proveer de recursos humanos, materiales y financieros, advirtió Luis Manuel Pérez de Acha, miembro del comité ciudadano, publicó el diario Reforma.
Pérez de Acha dijo que la Secretaría de Hacienda no ha entregado esos recursos y al momento, tampoco se han definido los plazos para adjudicar los montos necesarios.
Peschard ha lanzado en diversas ocasiones, advertencias de que la corrupción en México se convirtió en un problema estructural que no sólo atañe a los servidores públicos, sino también a los entes privados dentro del ejercicio de la función pública.