Gobernador consagra a Dios el estado de Guanajuato

El gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, consagró al “Sagrado Corazón de Jesús” la entidad que gobierna en un acto religioso celebrado el pasado fin de semana.

La ceremonia católica se celebró ante miles de personas, el sábado 13 de mayo en conmemoración a los 100 años de la aparición de la Virgen de Fátima. 

“Entrego a Dios y a su divina voluntad todo lo que somos y todo lo que tenemos en este Estado. Al hacer esta consagración de manera humilde reconozco y pido perdón por las fallas que he tenido en mi pasado”, declaró Márquez.

Guanajuato vive una nueva oleada de violencia. Durante 2016 las cifras de homicidio doloso aumentaron 9 por ciento en Guanajuato, al registrar 961 casos al año, según cifras del Secretariado Ejecutivo, en comparación con los 879 ocurridos en 2015.

Rodeado de sus funcionarios y el arzobispo de León, Alfonso Cortés, el mandatario panista pidió a Dios que “nos apoye a cambiar todo lo que no sea de Él. Yo Miguel Márquez Márquez, como gobernador del estado de Guanajuato, declaro este juramento delante de Dios, del pueblo y de María Santísima. Amén”.

Miguel Márquez pidió al gobierno federal apoyo del Ejército para detener el aumento de homicidios dolosos registrado durante los primeros meses de 2017.

El gobierno del panista no es el único en celebrar un acto eclesiástico de esta manera. En mayo de 2013, el entonces gobernador priísta César Duarte, ahora profugo de la justicia, realizó un evento llamado “Consagración del Estado de Chihuahua al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María”.

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Días después, el entonces senador Javier Corral, presentó ante la Secretaría de Gobernación y la Subsecretaría de Asuntos Religiosos una denuncia en contra del gobernador César Duarte Jáquez, por violentar la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

El artículo 130 de la Constitución Mexicana estipula el principio histórico de la separación del Estado y las iglesias.

“Queda estrictamente prohibida la formación de toda clase de agrupaciones políticas cuyo título tenga alguna palabra o indicación cualquiera que la relacione con alguna confesión religiosa. No podrán celebrarse en los templos reuniones de carácter político”, indica la ley.