Hace unos 155 años, el ejército mexicano tuvo una improbable victoria sobre Francia durante la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862. El ejército mexicano no estaba preparado para vencer a los invasores franceses -su ejército era mucho, mucho más pequeño que el de Francia- por lo que su victoria fue una ocasión trascendental para el país, dando lugar a la celebración que ahora en EE.UU. conocemos como Cinco de Mayo.
En México, el Cinco de Mayo se reconoce principalmente en Puebla, donde se ganó la gran batalla, y en la Ciudad de México. Hay desfiles militares y reconstrucciones de la batalla en varias áreas del país, pero el Cinco de Mayo no ha tenido en México el mismo tipo de celebraciones elaboradas que se han hecho en los Estados Unidos. En México, el Cinco de Mayo ni siquiera es visto como un feriado federal, y los bancos, escuelas y tiendas permanecen abiertos.
Después de todo, Francia todavía ocupaba México hasta que se retiró oficialmente varios años después de la Batalla de Puebla, en 1867.
Entonces, ¿por qué en Estados Unidos la victoria del Cinco de Mayo se ha convertido en una fiesta nacional con caucásicos en sombreros, ponchos y bigotes novedosos?
Los eventos en honor del Cinco de Mayo no se establecieron en los Estados Unidos sino hasta a mediados del siglo XX. Inicialmente, el día de fiesta fue reconocido por los trabajadores mexicanos que viven en América, marcando un tiempo de celebración en el que la gente de ascendencia mexicana podría reunirse y celebrar la historia.
Por supuesto, las grandes corporaciones y los anunciantes no tardaron en captar las festividades y encontrar maneras de sacar provecho, lo que inevitablemente ha llevado a quienes no son mexicanos a usar la fiesta como una herramienta para apropiarse de la cultura mediante el uso de trajes estereotipados y la preparación de margaritas.
Claro, algo bueno ha salido de los trucos publicitarios. El Cinco de Mayo ha tenido un efecto positivo en el comercio de Estados Unidos con México, al menos en lo que respecta a la ingesta de alcohol de los Estados Unidos. La fiesta resulta en algunas de las mayores ventas de cervezas mexicanas importadas como Corona, Dos Equis y Tecate y licores como el Tequila y el Mezcal. Un reporte reciente de Fortune encontró que las marcas de cerveza de México generaron 4400 millones de dólares en 2016 sólo de las ventas de restaurantes y bares.
Sin embargo, las maneras en las cuales los americanos han imitado los significantes culturales mexicanos en el nombre de la diversión y del tequila han sido extremas, por decir lo menos.
Lara Spencer, la anfitriona de Good Morning America, fracasó en grande en 2014 cuando apareció en el show con un sombrero y se refirió a la fiesta como “Cinco de Drinko” en lo que se suponía era un acento mexicano. El mismo año, Way Too Early de MSNBC emitió un segmento del Cinco de Mayo envuelto en un comportamiento estereotípico cuando sus presentadores blancos comenzaron los programas de noticias matutinos usando sombreros, agitando maracas y fingiendo tomar shots de tequila.
Más recientemente, la fraternidad Kappa Sigma de la Universidad de Baylor fue suspendida después de hacer una fiesta temática “mexicana” con estudiantes con pintura marrón en su cara, ponchos, sombreros y algunos trajes muy ofensivos de trabajadores de la construcción justo antes del Cinco de Mayo.
Al celebrar el Cinco de Mayo este año, hay que recordar en EE.UU. que la fiesta es en recuerdo del glorioso triunfo del país contra Francia y no un momento para burlarse de su cultura.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek