La prensa juega un papel fundamental en la narrativa que se construye en torno a la historia contemporánea del narcotráfico en México.
En los medios de comunicación se construyen las biografías de los capos más representativos de las organizaciones criminales, y en los artículos de prensa y en las columnas de los “especialistas” en crimen organizado, se le da forma a la versión oficial de los “cárteles”.
Una visión del crimen a modo en donde los capos son capaces de desafiar al Estado y las estructuras criminales son tan poderosas que controlan mercados enteros alrededor del mundo.
Esta versión de la historia del narcotráfico en México ha construido biografías impresionantes de capos poderosos y omnipresentes.
Biografías que se derrumban cuando son capturados.
En un artículo de prensa sobre narcotráfico, por ejemplo, podemos encontrar que el “Cártel de Sinaloa” es calificado como “el más poderoso a nivel mundial”, y más adelante, en el mismo artículo, el autor sostiene que “El Cártel Jalisco Nueva generación” es “el más importante a nivel nacional e internacional”.
En otro artículo podemos leer que un capo determinado es el líder de un “imperio” y líneas más adelante se le identifica como el jefe de “una célula criminal”.
La versión oficial tiene sus inconsistencias.
La autoridad suele construir historias fantásticas sobre los “barones” del narco para justificar por qué una captura no ha sido tan fácil, o para conseguir los elogios cuando se concreta la captura luego de una “ardua cacería”.
La brutal violencia que ha generado el caos en las estructuras operativas de los “cárteles” ha sido una consecuencia de la poca seriedad con que las autoridades federales y estatales han abordado el combate al crimen organizado.
Es evidente que la estrategia de enumerar en una lista los “objetivos” que militares y federales tendrán que “neutralizar” no está funcionando.
La construcción de las biografías de los narcotraficantes que las Fuerzas Federales salen a cazar todos los días, no representa más que la justificación burocrática del gasto de los millonarios presupuestos del gobierno para “combatir” el narcotráfico.
Y mientras en los medios de comunicación se mantenga la política editorial de construir capos de papel, la “estrategia” gubernamental contra el crimen seguirá siendo la misma.
@JTJ_1