Si amas lo que haces nunca tendrás que trabajar. Pero siempre es bueno pausar y respirar. Para el cantante, guitarrista y compositor José Manuel Aguilera, este ha sido el caso.
Desde 1994 ha liderado al grupo de rock mexicano La Barranca. Un día de 2009, mientras la agrupación se daba un descanso, Aguilera decidió continuar como solista.
Así nació un proyecto al que llamó Mitocondrias, el cual presentará por primera vez en Black Box Tijuana, el próximo viernes 5 de mayo.
La mitocondria es un orgánulo, y su función es la de llevar a cabo la respiración celular aeróbica. Para Aguilera, darse un respiro no es dejar de tocar sino probar nuevos terrenos musicales: una propuesta acústica, minimalista y sutil.
Con el motivo de promover este evento, José Manuel compartió con Newsweek en Español Baja California, su impresión sobre la escena del rock contemporáneo y sus planes más cercanos como artista.
—Viene a presentar su proyecto acústico y en solitario, ¿por qué es importante mantener un proyecto como solista paralelo a La Barranca?
—Bueno en el caso de Mitocondrias, la verdad es que fue un vehículo que encontré para atender una asignatura pendiente que tenía yo, dado que siempre estuve trabajando con grupos bandas, proyectos, orquestas, pero no había yo pasado por el proceso de presentarme solo y ver de qué manera se sostiene o se hace un concepto así.
—¿Responde a una necesidad de libertad creativa?
—Sí. Bueno, no tanto de libertad sino de curiosidad. De ver qué se sentía tocar yo solo. De alguna manera es ejercer la libertad creativa, pero no lo hice como si necesitara esa libertad o estuviera resentido. La verdad es que hay muchísima libertad con La Barranca y hago la música que quiero. Era más bien curiosidad por este enfoque diferente y lo que podría existir o no entre un artista y el público.
—Hace un par de años comentó en una entrevista, que a partir de las redes sociales cualquiera se cree músico, reportero o celebridad. Si piensa que no cualquiera lo es, ¿entonces quién sí?
—Conforme los medios se han hecho tan accesibles y democráticos eso tiene cosas buenas y malas. Nunca es posible ver nada más en blanco y negro, entonces yo creo que es positivo que todos tengamos acceso a canales de comunicación y a favor de producir arte, pero creo que eso ha bajado el derecho de piso, y es a lo que me refería.
—Imaginé que no estaba peleado con estas plataformas, porque lo encontré en Spotify…
—No estoy peleado con eso. No soy de los que piensan que estos medios y el internet son la gran panacea o el gran descubrimiento de la humanidad, pero tampoco lo satanizo. Yo creo que hay que tratar de ver las cosas buenas y malas que tiene todo avance tecnológico. Por otro lado, también reconocer que ya no hay marcha atrás. Esas cosas llegan para quedarse y evolucionarán. Hay que aceptar que así es ahora.
—¿En su opinión, ¿cuál ha sido la mejor época para la música?
—Yo creo que ha habido muy buenas épocas y muy buenos momentos. No las conozco todas, pero a mí en particular me habría gustado vivir a finales de los 50. Obviamente ya no me tocó. Venía un momento muy efervescente con el nacimiento del rock, más bien del rock and roll, pero había muchas otras cosas que convergían al ritmo del blues y el jazz. En México había también muchas cosas interesantes a nivel compositores y orquestas. Creo que este [momento] en el que vivimos tiene sus cosas. Aún nos va a tomar un tiempo valorarlas, pero creo que también hay cosas padres que se están haciendo ahora y que hay muchísima tecnología disponible para hacer música.
—¿Qué opina sobre el rock que habla de amor?
—Creo que son modas. En ese sentido pasa por tendencias y hay cosas que luego están de moda y luego ya no. Por lo menos en el rock en México hay una tendencia a lo romántico o a lo exclusivamente romántico. De pronto hay un montón de cosas que se pueden decir en el rock. Desde mi punto de vista esa es una de sus virtudes, esa posibilidad de decir otro tipo de cosas en el rock. Yo no estoy en contra de que se hagan canciones así. El 95% de las canciones que existen en la historia de la humanidad son canciones románticas, de amor o de la relación entre dos seres humanos, pero lo que pienso es que en el rock, ciertos grupos están haciendo canciones no solo de amor, sino con un enfoque muy obvio y poco arriesgado. Hay mil maneras de hacer canciones diferentes. Lo que no me gusta es cuando además de hacer canciones de amor, dicen cosas de amor muy obvias.
—Como músico que tiene más de 20 años en el medio ¿cree que es necesario seguir esas modas para mantenerse vigente?
—No. Yo creo que seguir modas es el camino exacto para perecer cuando las modas cambien.
—¿Considera que vivimos un buen momento para el rock mexicano?
—No sé. Nuestra situación en este país es muy diferente a la que pueden tener en Estados Unidos o Inglaterra o lugares de primer mundo, cuya música es la que nosotros normalmente consumimos aquí. El rock [en México] no es la música popular por excelencia. Allá donde tú vives están los corridos y está onda de la banda, etcétera. Acá pop, ¿no? De Timbiriche para abajo. Y esa es la música que realmente se oye en México. El rock siempre ha sido una sombra ahí, una posibilidad. A veces pienso que es como un club secreto cuya membresía se obtiene ejerciéndolo, pero el caso es que no es la música más comercial, ni la que más se escucha, ni la que más se vende, ni nada. Y su relación con los medios no es única ni es inamovible, sino que pasa por épocas. A veces es muy visible el rock, hasta hay grupos de rock en la televisión pública, y a veces no los verás en años.
Ahorita en particular creo que los medios no están muy interesados en lo que está pasando en el rock. Nunca generalizo, pero si me preguntas ahora diría que no están muy interesados en el rock mexicano y que tal vez no hay figuras muy vistosas como los pudo haber en otro momento, pero eso obedece a muchas cosas, no nomás habría que atribuirlo a los músicos del rock en México. Obedece a muchas cosas el hecho de que no haya figuras muy prominentes y muy centrales. Regresando a tu pregunta, yo creo que quizá ahorita el rock no está muy visible pero yo lo que percibo a nivel cancha, es que sigue habiendo un montón de interés. Siempre hay músicos jóvenes que se acercan y que están con sus instrumentos, hay grupos nuevos. Se abren lugares nuevos, cierran otros, pero creo que el rock está vivo. Es mi conclusión. Creo que el rock está vivo y que tiene posibilidades de moverse e irse para otros lados.
—Hay músicos nuevos, ¿también hay público nuevo?
—Sí, creo que sí. También te hablo desde mis experiencia personal y sobre todo como alguien que ya no estoy al 100% de todo lo que está sucediendo como quizá en otros momentos que era yo mismo parte de lo que surgía. Quizá ya no estoy así, pero sí me parece que en mi experiencia personal surge público nuevo. De pronto hay gente muy joven que obviamente nació cuando La Barranca ya existía y que ahora están en los conciertos y eso es evidemente público nuevo. No sé en qué proporción. Eso no te lo sabría responder, pero sí veo gente nueva en los conciertos.
—Sobre el show que va a presentar, veo que va a estar con el tecladista Yann Zaragoza, ¿puede contarnos el público va a escuchar?
Mitocondrias es un vehículo que hice para contestarme qué implica presentarme solo con una guitarra acústica. Sin embargo, tampoco lo quise hacer como algo inamovible ni nada. Empezó así y también me gusta ir evolucionando o llevándolo a otros lados. A fin de cuentas, lo que es Mitocondrias no es tanto el hecho de presentarme yo solo, sino de presentar la música desde un ángulo diferente. Este ángulo consiste básicamente en que hay menos elementos. Somos un pianista y un guitarrista pero no hay una batería, no hay bajo. Esto crea una relación diferente con la audiencia porque establece otro tipo de complicidad y relación. Presento las canciones con otro ángulo, con mucho menos ropa, menos segmentos y eso es lo que me interesa y es lo que vamos a presentar ahora.
—¿Va a incluir material del que ha tocado con sus otros proyectos musicales?
—Hay un poco de todo. No tengo definido qué es lo que vamos a tocar ahí, pero sí que será un poco de todo. Incluso, algunoscovers muy específicos que nos interesan y que tienen que ver con esto que estamos tratando de hacer.
—¿Algo que nos pudiera adelantar?
—Por lo general son canciones de La Barranca en estas versiones y también por ahí de pronto tocamos una pieza de Satie, este compositor francés del siglo veinte que nos gusta mucho a Yan y a mí por lo que hizo, lo que escribió y ese enfoque muy minimalista que tenía hacia la música.
—¿Cómo va el disco que piensa lanzar con la orquesta sinfónica de Aguascalientes?
—Ese es un otro espectáculo y una aventura musical muy diferente que efectivamente ya lo presentamos en Aguascalientes. De hecho este primero de mayo, antes de estar en Tijuana, vamos a estar otra vez ahí en San Marcos haciendo este concierto que le llamamos Fragor. Existe el plan de llevarlo a disco pero no hemos empezado con eso.
—¿Hay algo más en puerta?
—Bueno estamos por [lanzar un disco] en el que participo yo y varios músicos de La Barranca que se trató de hacer versiones, en rock, de algunos boleros tradicionales que hicimos para la Universidad de Guadalajara. Es un disco que se va a llamar “Noche profunda”, donde participan diferentes cantantes de la escena del rock haciendo estos boleros. Nosotros nos encargamos de hacer todos los arreglos y dirigir toda la grabación. Este es un proyecto que está en proceso de salir y también estamos por empezar a hacer un disco nuevo de canciones con canciones de La Barranca para este año.
—¿Un mensaje para sus fans?
—Simplemente invitarlos para que estén con nosotros en Black Box. Por ahí puse que no es tan fácil ir a Tijuana y la verdad es cierto. Está re lejos y no es fácil ir, pero ahora vamos a estar el 5 de mayo en Black Box llevando este proyecto diferente que no les ha tocado oír por allá y ojalá que nos acompañen para escuchar esto.
El costo de los boletos en preventa es de $200 M.N y $250 M.N el día del evento. Además contará con un espacio VIP por $350 M.N. Se trata de un show para mayores de edad con identificación en mano y las puertas abrirán a partir de las 20:00 horas.