COMO MUCHOS JÓVENES de Singapur y otros lugares, Quek Kai Yu, de 25 años, a veces tiene problemas para comunicarse con sus padres. Pero, en este caso, la causa no siempre es la brecha generacional. Sus progenitores son sordomudos y, además, usan dos lenguajes de señas diferentes.
Quek explica: “El mismo gesto puede significar cosas distintas en ambos idiomas”. Por ello, Quek y su familia son el mercado ideal para el diccionario SLinto, la primera base de datos para señas crowdsourced del mundo, ofrecida en línea.
“Si quieres indicar ‘perro’ en el lenguaje de señas estadounidense, ingresas el término en Google y aparece un video”, explica el fundador de SLinto, el empresario japonés Junto Okhi.
Sin embargo, es mucho más difícil hacerlo al revés; es decir, describir los gestos de las manos y averiguar qué significan. ¿Cuál es el logro de SLinto? “Si conoces el lenguaje de señas, pero no el significado, puedes buscarlo en nuestro diccionario”, responde Okhi.
Para obtener una traducción de seña a palabra hablada, los usuarios hacen una búsqueda en la base de datos de SLinto —que actualmente incluye alrededor de 3200 palabras del lenguaje japonés de señas—, utilizando un teclado especial en línea, el cual se compone de representaciones gráficas de manos o partes del cuerpo. Los usuarios eligen teclas para indicar cuáles dedos forman el signo desconocido y contra qué parte del cuerpo van colocados (por ejemplo, el pecho o junto a la oreja). La búsqueda arroja algunas palabras que corresponden a un signo. Tras observar el video corto que acompaña cada palabra, los usuarios pueden comparar la mano (su orientación, forma y movimiento) contra el signo que intentan traducir y, de esa manera, determinar el significado.
Tal vez no funcione en el cien por ciento de los casos. “No debe suponerse que siempre habrá una correspondencia de significados seña-palabra”, previene Robert Adam, quien dirige un grupo sobre lenguaje de señas y estudios para sordos en la Federación Mundial de Sordos.
SLinto depende de las contribuciones de palabras y videos de los usuarios, así como de sus votos sobre la exactitud de las traducciones. En fechas futuras la base de datos de SLinto se ampliará para incluir el lenguaje de señas estadounidense, y Okhi espera que, con el tiempo, el diccionario abarque el mayor número posible de los 126 lenguajes de señas internacionales, los cuales utilizan alrededor de setenta millones de personas en todo el mundo.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek