Javier Nava Soria, identificado como uno de los presuntos principales operadores del exgobernador veracruzano Javier Duarte, se negó a ser extraditado a México cuando declaró en la Audiencia Nacional española tras ser detenido en Barcelona.
La decisión de Nava Soria, acusado de formar parte de una red de operaciones con recursos de procedencia ilícita de Duarte, abre un proceso que podría alargarse durante meses.
De acuerdo con el tratado de extradición entre México y España, el gobierno mexicano tiene 45 días para formalizar su demanda de entrega y luego se celebra una vista en la Audiencia Nacional que decidirá al respecto, pero antes el juez tiene que preguntar al detenido.
El presunto cómplice de Duarte se negó a ser entregado a México cuando presentó su declaración ante el juez Santiago Pedraz.
El arresto de Nava Soria, sobre quien pesaba una orden internacional de detención, se produjo el miércoles por la mañana en un hotel de Cabrils, un pequeño municipio de apenas 7,000 habitantes a unos 30 kilómetros al norte de Barcelona, España.
Javier Nava Soria habría colaborado para desviar recursos públicos e invertirlos mediante firmas fantasma junto con otras ocho personas. Este grupo, según las investigaciones de PGR, trabajó de forma conjunta para encubrir el origen e invertir al menos 500 millones de pesos que fueron desviados de partidas públicas.
El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, dijo este jueves que la Procuraduría General de la República (PGR) solicitará a España “con prontitud” la extradición del detenido.
El exgobernador priísta Javier Duarte fue arrestado el sábado pasado en Guatemala en relación a esa presunta red de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Con información de EFE.