El presidente Donald Trump recibió buenas noticias el lunes por la mañana pues, al menos, una encuesta ha revelado que su calificación aprobatoria va al alza, haciendo que el líder del mundo libre supere una marca de apoyo importante.
La calificación aprobatoria de Trump ha sido deplorable durante los primeros meses de su mandato, un lapso en que los presidentes suelen disfrutar de un periodo de gracia popular postelectoral. Sin embargo, Rasmussen Reports –que, con anterioridad, ha sido criticado por resultados que favorecen a los republicanos en comparación con encuestas similares- halló el lunes que la calificación aprobatoria de Trump había escalado a 50 por ciento, si bien la mitad de los votantes desaprobó el desempeño del presidente. Los resultados del lunes arrojaron un ligero incremento respecto de los resultados del viernes de Rasmussen, los cuales encontraron que la aprobación de Trump era de 48 por ciento.
El lunes fue la primera vez que Trump registró una aprobación de, por lo menos, 50 por ciento en la encuesta Rasmussen desde el 21 de marzo. La encuestadora determinó que la calificación aprobatoria del presidente alcanzó un máximo de 59 por ciento poco después de su investidura de enero. Rasmussen realizó sondeos telefónicos y en línea con 1,500 posibles votantes, con un margen de error de más o menos 2.5 puntos porcentuales.
Otras compañías han determinado calificaciones aprobatorias mucho más bajas para Trump. Por ejemplo, el sondeo más reciente de Gallup, realizado el sábado, situó su aprobación en apenas 41 por ciento, con una desaprobación de 53 por ciento.
El sitio Web para análisis de datos, FiveThirtyEight rastrea la aprobación de Trump agregando y sopesando encuestas. Tras incluir el escrutinio más reciente de Rasmussen, determinó que la aprobación de Trump era de 41.5 por ciento, mientras que su desaprobación era de 51.7 por ciento.
Trump siempre ha estado obsesionado con cualquier tipo de evaluación, defendiendo las que demuestran que ha tenido un buen desempeño y rechazando las que reflejan su mala actuación. Por lo que, el lunes, retuiteó de inmediato un tuit del sitio Web conservador, Drudge Report, vinculándolo con la encuesta Rasmussen. Con todo, 50 por ciento sigue siendo una cifra relativamente baja para un presidente en los inicios de su mandato. Por ejemplo, el ex presidente Barack Obama tuvo una calificación aprobatoria de 62 por ciento más o menos por el mismo periodo de 2009, informó Gallup; y hasta Rasmussen publicó un apoyo de 55 por ciento por las mismas fechas de 2009. Según Gallup, el ex presidente George W. Bush también tuvo una calificación aprobatoria de 62 por ciento alrededor del mismo periodo de 2001.