El presidente mexicano Enrique Peña Nieto se deslindó del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, a quien identificara como un emblema del “nuevo PRI” y que ahora debe de enfrentar a la justicia mexicana por los delitos de delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal.
Peña Nieto se refirió a la captura de Duarte y a la del exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba durante un evento público. El presidente no mencionó sus nombres y se limitó a decir que su localización, seguimiento y captura “son resultado del intercambio de información y del trabajo coordinado de las instituciones del gobierno mexicano con sus contraparte internacionales”.
El primer mandatario dijo que las detenciones son un mensaje firme y contundente del Estado mexicano contra la impunidad.“Es claro y hoy todos los que estamos en el servicio público asumimos la demanda de la sociedad mexicana y de la sociedad mundial de demandar al servicio público, integridad, probidad y honestidad como diariamente hacen millones de mexicanos”, comentó el presidente.
“Quienes quebrantan la ley deben responder por sus actos; independientemente de lo que determine el Poder Judicial, estas detenciones son un mensaje firme y contundente del Estado mexicano contra la impunidad; estos resultados o estos operativos se suman a los cambios institucionales que también habrán de representar el Sistema Nacional de Transparencia y el Sistema Nacional Anticorrupción”, añadió Peña Nieto.
Peña Nieto explicó que las detenciones son avances que cuentan con el respaldo de millones de mexicanos que buscan vivir en un país de leyes e instituciones, de derechos y libertades, un país con un Estado de derecho sólido y eficaz.”Son avances que cuentan con el respaldo de millones de mexicanos que buscan vivir en un país de leyes e instituciones, de derechos y libertades , un país con un Estado de Derecho, sólido y eficaz”, comentó.